4.03.2010

ya no -

En el fondo todo era una gran mentira, una suceción de palabras bonitas y promesas sin fondo, un repetir esas cosas que alguien más ya dijo alguna vez; un poco ofuscados por el sueño de noches sin dormir, intoxicados por la oscuridad azulvioletaprofunda de siempre, llenos de esas ganas secretas que tienen todos de ver las cosas distintas, de poder sonreír sin sentirse cínicos, pensar lo mismo sin cansarse unayotravez; pero siempre mentira.
La queríamos creer; la quería creer más bien. No funcionó; la enajenación nocturna nos llevó al final a matar nuestra propia creación; nos cansamos pronto de seguir este diálogo de castillo de naipes, sacudiste la leve mesa que lo sostenía y calló entre descubrimientos amargos y ganas de desahogarse-ahogarse con literatura barata y canciones tristes

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