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3.24.2013

El vaivén interior sigue ahí, la retrospectiva es siempre diferente. Extraño la simpleza, lo irresponsable. También el mar.
Desde mi agujero perdido observo, dejo a todos pasar porque no quiero que nadie se quede, váyanse todos de aquí, que hay más espacio si está vacío. Es inevitable, no sé como funciona esto, en realidad. La apatía me vence y no hago más que sentir cómo cambia la luz y la temperatura, olvido todo y mi humor varía. Debería concentrarme, como los demás, pero no quiero despertar aún. Soñar es más cómodo que hacer, dejo a mis sentidos regocijarse mientras muero, tal vez si me quedo quieta y dejo de aumentar la entropía universal, algo cambiaría. Tal vez si.... ah, para qué.

1.11.2010

Debe ser el aire

Me gustan los cines, los grandes, los improvisados, los con paredes púrpuras y popcorn, los del sillón de tu casa y café.
Todos se sacan sus máscaras de tragedia griega y quedan tal cual son. Una cita privada entre ellos y una historia inventada. Dentro de esa maravillosa intimidad todos lloran, ríen, total, está obscuro y si te ven, entre tantas burbujas y olor a caramelo pronto lo olvidarán. Además, ellos igual lloran, y encuentran tan tristes las vidas de los personajes, pero no saben que en realidad están llorando las penas que no han llorando antes porque la máscara, ya sabes. Debe ser el aire que se respira ahí, los pálidos fotones que mueren al por mayor en una blanca pantalla, todo eso te atraviesa y empequeñece, te desnuda frente a ti mismo mientras comes popcorn cómodamente sentado en una butaca, el cine lleno y tú tan solo frente una realidad notanreal tan bonita.. .
Las lucen suben, todos vuelven en sí algo decepcionados por tener que despertar de aquel ensueño. Empiezan a hablar y se mueven como hormigas atareadas. Salen apurados por las amplias puertas, intentando olvidar rápido para no soñar tanto, pero siempre hay uno que se queda ahí, aferrado a la butaca como si fuera un salvavidas, uno que no quiere olvidar, quiere seguir soñando, contempla los crédito, resignado al fin, mientras la música revolotea, y en realidad, apenas ve los créditos como un halo redondo y luminoso que cambia al compás, mientras, temblorosas y tibias, las lágrimas caen entre incongruentes sonrisas.

12.19.2009

Nudo

Es tan raro. Confusión, conmoción y yo.
Así, de pronto, y las lágrimas contenidas, los paracaídas, las palomas, las luces.
Letras, hojas, perros, fotos, pies, palabras. Por todos lados.
Y una verdad que se te tiraron en la frente, y se te escurre, y no sabes qué hacer, si es bueno, malo, no entiendes nada.
Si entiendes, entiendes todo, está tan claro que ni te das cuenta, y esa mala costumbre de no creerte y que al final sea verdad, a ver si a la otra te crees, pero no, de nuevo lo mismo y así.
Nudos gordianos, soluciones, cambios.
Es como una botella rota, como tapar el sol con un dedo, como que no se te caiga la arena de las manos.
Cortar, desatar.
Ah, las personas son tan complejas.