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6.15.2014

me asusta tu belleza y me asusta todo lo que no sé y que creo entrever o que imagino, o lo que siento y que me viene de allá y es que me gustaría ser una pelusa o una ventana pero principalmente viajar en el tiempo y haber estado ahí. una hoja en ese árbol columpio, una manchita en ese libro que leíste pero en realidad solo quiero ver tu vida otra vez, esa que perdí porque no quise tenerte más en mi bolsillo y te dejé ahí en un rinconcito, al lado del mar porque creí que te llevaría lejos de mi y te llevó lejos pero yo también me fui y sin querer te volví a encontrar en otro rinconcito, roto, tan triste, lo peor es que en esa vil huída la quise, lo peor es que sin hablar lo haría otra vez y mil veces porque huír de mi y de ti (que somos al final como cabos sueltos de una misma cuerda) es lo único que puedo que sé hacer. ver tu vida como una pelicula, leerte como un libro, escucharte, quizá ya no me importa pero igual quiero, ávida de saber, ávida de secretos y de vidas que no me pertenecen para sentir que no estoy tan sola, para saber que a todos les duele, para saber que tu travesía por el mar y por las nubes no fue tan mala y no sentir esta piedrita, no tener esta nostalgia, que viene desde antes, de mucho antes, pero crece y crece cada vez que dejo de regar las flores, cada vez que me rindo y se las devuelvo al mar para que las cuide y les de toda esa belleza que yo no puedo entregar porque lo que se me da bien es mirar y absorber todo por los ojos, por eso tengo tantos y tan grandes, pero absorbo toda la luz y dejo las cosas mustias y muertas y

11.24.2012

enfermedades crónicas

Nostalgia anticipada, acumulada. Nostalgia crónica. 

Pienso en todo lo que no hice, en lo que (no) quiero hacer. Nunca habría pensado que te extrañaría. Descubrí que las madrugadas de cielos límpidos son las más frías, intento recordar, pero mi memoria es un agujero extraño, lleno de vacío.


Leo surrealismo y me gustaría que todas esas cosas me las dijeras tú algún día. Recuerdo tus latidos bajo mi mano, tus manos suaves, no sé cuál era el mensaje, no sé leer esas cosas.

 .     .     .     .     .     .     .     .     . 

Aquí adentro es como un mar que desborda por todos lados, incontenible. La marea sube, ahoga marineros y esconde los barcos en lo más recóndito del azul profundo mientras pienso, pienso y eso no me reconforta. Extraño la rutina que tanto odié, los pasillos y mi paso inseguro, la efusividad matutina, la somnolencia.


Todos los puntos de colores que quedaron en mi los miro con cariño, al agua me quema y se los lleva. 


Así está bien, es mejor, es mejor.

10.26.2010

*

Es como ir rascando de a poco con la uña y ojos brillantes, con ansias de volver a ver aquello tantas veces olvidado.
De golpe recordar aquel patio, el viejo árbol y los incontables tréboles; el día ya casi arrojándose al mar.
La absurda esperanza, las nebulosas imprecisas; la hora de las nostalgias, cuando uno se deja corromper por esas ausencias que llamamos recuerdos y hay que remendar con palabras y con imágenes tanto hueco insaciable.

Y la tierra se abre, los colores se derraman, el tiempo se deshoja.
 Todo se cubre con miles de sucias mariposas de papel.


Y te das cuenta de que siempre estuvo ahí.

*

7.14.2010

Y es una cinta eterna.
Un olor a noche vacía, a no-sé-dónde.

Siempre esa perpetuación del destino, la perfección eterna del cosmos.
Y es que es como si no pasara, un sueño perdido.
Yo a punto de caer al vacío y tú recordándome viejas historias. Qué más da; ya pasaron los minutos, ya los mataste todos, ya los mentiste. Y nunca pude preguntarte por qué; para qué hacerlo, porqué revivir el tiempo
que se des-hace
se des-hoja
se des- .

No es necesario que entiendas. No es necesario que preguntes.
Hay cosas que brotan, que fluyen, que son.
Y dejemos que se vayan, se derriten, se evaporen como el tiempo. Dejemos que fluyan, que el árbol crezca, que las hojas caigan .
~

5.23.2010

y así siempre va a estar bien .

Y qué importaba estar parada al medio de la nada, estar sin paraguas bajo la lluvia, llevar horas atrasada y querer seguir ahí. Qué importaba que fuera tarde, que no supiera donde estaba, que apenas me quedara dinero si era como redimir todo aquello, una lenta lluvia de renuncias y respuestas. 
 Todo estaba muy bien así, cuando por fin se podía cerrar el libro con una sonrisa, empezar a olvidar un poco y a respirar mejor. Se te olvida, se nos olvida; se me olvida y así siempre va a estar bien. Y era bonito poder perdonar así; dejar tantas cosas de lado ante aquellas confesiones de último minuto, tener otro motivo para sonreír en silencio cuando nadie mira.. . encontrándole el sentido a tantas horas de lo mismo, a esas nostalgias intermitentes de cuarto de hora cuando no había en qué más pensar. 
Y quizás llegue el día en yo deje de tener pena y todo esto se vaya, todas estas frases las limpie un algodón remojado con colonia o un corrector de esos que ya vienen secos para no tener que esperar, pero con la colonia se vería más bonito, los colores del lapicero bien mezclados y etílicos, con mareos de inhalaciones y risas maníacas de que por fin se acabó . Y quizá podía usarse un poco de lluvia para llorar entre medio; para reír-se de todo y gritar; para saltar y hacerle cariño a los perros . Y si levantas la mirada y ves miles de lucecitas caer (porquesiempreloquisisteasí) y un poco para copiarle a la señora que escribió ese libro tan bonito que casi nadie lee, y ahí está lo triste de nuevo, siempre está. 
Y además todos los días deberían ser así, para estar más triste, para no hablar tanto, y tener siempre más frío.

4.03.2010

ya no -

En el fondo todo era una gran mentira, una suceción de palabras bonitas y promesas sin fondo, un repetir esas cosas que alguien más ya dijo alguna vez; un poco ofuscados por el sueño de noches sin dormir, intoxicados por la oscuridad azulvioletaprofunda de siempre, llenos de esas ganas secretas que tienen todos de ver las cosas distintas, de poder sonreír sin sentirse cínicos, pensar lo mismo sin cansarse unayotravez; pero siempre mentira.
La queríamos creer; la quería creer más bien. No funcionó; la enajenación nocturna nos llevó al final a matar nuestra propia creación; nos cansamos pronto de seguir este diálogo de castillo de naipes, sacudiste la leve mesa que lo sostenía y calló entre descubrimientos amargos y ganas de desahogarse-ahogarse con literatura barata y canciones tristes

.

3.13.2010

Tonta

Y es una estupidez, una sucesión de tonterías, las promesas que no me cumplo, me voy traicionando de a poco y es que simplemente no puedo, es inevitable, una piedra con la que me gusta tropezar. Y cada tarde, cada noche que no puedo dormir, cada vez que despierto, me sorprendo pensando lo mismo, evocando los mismos recuerdos tan absurdos e inventado otros tantos imposibles, pensando por qué no, por qué así y no de otra manera.
Y escribo esto porque no sé, porque a lo mejor me equivoco, porque a lo mejor estoy enferma o un poco idiota, no mucho, un poco, pero eso es terrible; entonces me acuerdo de nuevo, y me enojo, un poco contigo, pero más por mí y es que estoy decidida a no, pero igual otra vez y otra vez y detesto todo esto.
Y lo dijimos, un poco tarde, sí, pero ya no sé si fue verdad, pareciera que no estás, ya no sé si creerte, siempre tan ahí, al alcance de la mano, pero tan lejos, siempre lejos, como de una caja de cristal a otra, mirarse, aislarse, mirarse: eso era todo.

2.26.2010

.



Lo absurdo no son las cosas, lo absurdo es que las cosas estén ahí y las sintamos como absurdas. A mí se me escapa la relación que hay entre yo y esto que me está pasando en este momento. No te niego que me está pasando. Vaya si me pasa. Y eso es lo absurdo.

Ay, no sé. De cuando en vez me sorprendo intermitente, tornasol; yo, con mis candados y mis llaves de aire, yo, que escribo con humo. No hay sustancias más letales que esas que se cuelan por cualquier parte, que se respiran sin saberlo.

Sabiendo que pienso en ti obstinadamente, como una ciega máquina, como la cifra que repite interminablemente el gongo de la fiebre, el loco que cobija su paloma en la mano, acariciándola hora a hora hasta mezclar los dedos y las plumas en una sola miga de ternura. Creo que sospecharás esto que ocurre, como yo te presiento a la distancia en tu ciudad, volviendo del paseo donde quizá juntases la misma florecita, un poco por botánica, un poco porque aquí, porque es preciso que no estemos tan solos, que nos demos un pétalo, aunque sea un pasito, una pelusa.

Me diste el frío, la distancia, el amargo café de medianoche entre mesas vacías. Siempre empezó a llover en la mitad de la película, creo que lo sabías y que favoreciste la desgracia. Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo, todo eso es tan poco; yo lo quiero de vos porque te quiero.
Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo, pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco con ese pelo lacio, esa sonrisa.
Además te quiero, y hace tiempo y frío.

2.16.2010

Ridículo


La cuestión es, que nunca se dijo algo, algo que todos quieren explicar un poco, pero tampoco lo harán, tan avergonzados de no-sé-qué. Esperando, más bien, exigiendo, una respuesta a una pregunta que no han formulado, que está prediseñada dentro de la cabeza, por ahí, dando vueltas.
Es tragicómico ver esta lucha callada contra nosotros mismos, esta lucha de la cual no estamos muy seguros, pero por si acaso. Y ese estamos es más por poesía que por verdad, que lo más probable es que peleemos solos cada uno, o no peleemos nada o quizás mentí(mos).
Y ya me aburrí un poco de esta incertidumbre, de la lejanía, del "Ausente". Hablamos en silencio mientras sacamos imposibles conclusiones de trasnoches sin hablarnos (estas contradicciones!). Ya me duele un poco ahí, donde están los sentimientos, apenas nos conocíamos y la vida ya urdía lo necesario para des-encontrarnos minuciosamente.
Para verte como yo quería era necesario empezar por cerrar los ojos, entonces veíamos con las manos, como un vidente ciego, y como no hablábamos, se nos escurrían las ideas ridículas, un poco trastornados por todo lo que pasaba, ofuscados por el olor.
Pero siempre igual, un poco temerosos aceptarlo, por verlo.

Y las miradas secretas entre las multitudes nunca escapaban a la sonrisa, el único lugar donde se aceptaban un poquito más, seguros de que nadie los vería.

2.14.2010

Me gustaría salir corriendo


Entonces, cuando las hojas cuadriculadas se disparan, los pájaros despegan coloridos entre el bullicio y el papel y los recuerdos de momentos congelados en polaroid. Los plumíferos de papel van con sus colores primarios derechito a meterse ahí donde no les incumbe con la excusa de los gritos tan molestos del pequeño, ya sabes. Y las burbujas impertinentes que se escapan por la puerta y se pierden transparentes, justo cuando podrían socorrerme de la inundación de afección púrpura, pero la puerta ya se cerró y el verde se puso a improvisar, ocultando los gritos del pequeño, las conversaciones de living room y los "plap" de las burbujas reventadas.

Lo peor es cuando llega a esas canciones viejas con letras perfectamente aplicables se cuelan entre las palabras irregulares que se desparraman, inconscientes de su propia desgracia, algo así como cuando das vuelta el café y todos se espantan y el mantel bordado y la mesa de la abuela.

Igual es un poco aburrido estar entre estas paredes tapizadas de arte y libros de culto, ventana-lmente luminosa y resbaladiza con pisos de madera, donde el bichito se come a la gente y no hay momento para huir de este soporífero espacio, reptante, vegetal, sofocante, viejisísimo y monótono al que llegué en tren, ahora que los boletos ya no son de cartón (qué tiempos!), un poco obligada por el verano y las llamadas insistentes.

1.11.2010

Debe ser el aire

Me gustan los cines, los grandes, los improvisados, los con paredes púrpuras y popcorn, los del sillón de tu casa y café.
Todos se sacan sus máscaras de tragedia griega y quedan tal cual son. Una cita privada entre ellos y una historia inventada. Dentro de esa maravillosa intimidad todos lloran, ríen, total, está obscuro y si te ven, entre tantas burbujas y olor a caramelo pronto lo olvidarán. Además, ellos igual lloran, y encuentran tan tristes las vidas de los personajes, pero no saben que en realidad están llorando las penas que no han llorando antes porque la máscara, ya sabes. Debe ser el aire que se respira ahí, los pálidos fotones que mueren al por mayor en una blanca pantalla, todo eso te atraviesa y empequeñece, te desnuda frente a ti mismo mientras comes popcorn cómodamente sentado en una butaca, el cine lleno y tú tan solo frente una realidad notanreal tan bonita.. .
Las lucen suben, todos vuelven en sí algo decepcionados por tener que despertar de aquel ensueño. Empiezan a hablar y se mueven como hormigas atareadas. Salen apurados por las amplias puertas, intentando olvidar rápido para no soñar tanto, pero siempre hay uno que se queda ahí, aferrado a la butaca como si fuera un salvavidas, uno que no quiere olvidar, quiere seguir soñando, contempla los crédito, resignado al fin, mientras la música revolotea, y en realidad, apenas ve los créditos como un halo redondo y luminoso que cambia al compás, mientras, temblorosas y tibias, las lágrimas caen entre incongruentes sonrisas.