Espectadora silenciosa de tantas cosas, no me recuerdas como yo a ti. Cuento las hojas hacia atrás sólo por ocio, encuentro lo mismo de siempre y entre medio tus ojos, como corales, algas.
Tantas cosas que hacer y yo sentada viendo como crecen las plantas, se caen las hojas de los árboles y todo se gasta. En especial los libros. Quisiera reencontrarlos. A ustedes. Nunca los comprendí demasiado, pero ahora sé que es inevitable extrañarlos.
Sonrío ante las fotografías, las palabras rayadas en lor bordes de todo, pequeñas instantáneas de cosas que ocurrían paralelamente a la vida [de ellos. Me gustaba esa simpleza, menos alejada de lo que en realidad soy, inmovilidad de las tardes, desinterés grosero, sueño al revés.
Empezar a sacudirse las pelusas, guardar los bichitos negros en las cajas antes de que me coman los dedos [estánmuertosperoquiénsabe], espantar las polillas, guardar las que se secaron de luz y tiempo, sacarle las patitas a las arañas para que no tejan más redes en mis ojos, encontrarte de cuando en vez para intentar olvidar [antes], yo quise volver al mar pero él llegó primero y qué puedo hacer, mas que navegar. Es cómodo otra vez así, escucharlo y saber que está bien y que así debe ser, murmullos de ola y de ultramar, susurros de gaviotas, espumita de mar. No es lo mismo pero casi y eso me hace sentir mejor, por lo menos ahí estás otra vez, infinito e igual de azul.
merompoengotitascuandopiensoenvosyenmienelmarysiguesahítandepieytanarbolitoflacuchobuscandoelsol
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10.02.2014
Etiquetas (de esas que pican)
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primavera,
vieja historia,
vómito
6.15.2014
me asusta tu belleza y me asusta todo lo que no sé y que creo entrever o
que imagino, o lo que siento y que me viene de allá y es que me
gustaría ser una pelusa o una ventana pero principalmente viajar en el
tiempo y haber estado ahí. una hoja en ese árbol columpio, una manchita
en ese libro que leíste pero en realidad solo quiero ver tu vida otra vez, esa que perdí porque no quise tenerte más en mi bolsillo y te dejé ahí en un rinconcito, al lado del mar porque creí que te llevaría lejos de mi y te llevó lejos pero yo también me fui y sin querer te volví a encontrar en otro rinconcito, roto, tan triste, lo peor es que en esa vil huída la quise, lo peor es que sin hablar lo haría otra vez y mil veces porque huír de mi y de ti (que somos al final como cabos sueltos de una misma cuerda) es lo único que puedo que sé hacer. ver tu vida como una pelicula, leerte como un libro, escucharte, quizá ya no me importa pero igual quiero, ávida de saber, ávida de secretos y de vidas que no me pertenecen para sentir que no estoy tan sola, para saber que a todos les duele, para saber que tu travesía por el mar y por las nubes no fue tan mala y no sentir esta piedrita, no tener esta nostalgia, que viene desde antes, de mucho antes, pero crece y crece cada vez que dejo de regar las flores, cada vez que me rindo y se las devuelvo al mar para que las cuide y les de toda esa belleza que yo no puedo entregar porque lo que se me da bien es mirar y absorber todo por los ojos, por eso tengo tantos y tan grandes, pero absorbo toda la luz y dejo las cosas mustias y muertas y
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