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2.28.2017

Envolver un grano de arena con capas y capas de noche, lagrimitas y humo. Tragárselo y dejarlo entre las costillas, al medio de todo. Neoplasia de recuerdos, semillita de carbón.
Ahora todo lo que haces me parece despedida y es inevitable pensar que todo es mi culpa, que si yo hubiese, que si yo. Cómo es que no puedo detener el tiempo, cómo es eso de no poder elegir quién sigue acá. Por qué no puedo entrar en ti y romper todo. Por qué no puedo aplastarte como a una hormiga. 

Cuánto cuesta un cambio de cerebro, 
reordenamiento de huesos, 
aceitado y pulido de ojos.
19.99
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El tiempo parece pasar más rápido para ti y me parece ver cada vez más polvo encima, sobre todo ahora que apenas estás. Que ocurra tantas veces no me hace hacerlo de manera distinta, y una vez más extravío las cosas que guardé en aquel bolsillito sin fondo. Las quiero tanto que termino por recogerlas, pero no sé cuándo fue, ni dónde, ni por qué... 

No sé bien cómo debería sentirme estando acá pero creo que lo estoy haciendo mal. Quizás no debería estar pensando en tí o quizas debería pensar más. Quizás debí haber nacido diez años antes y haberme dado cuenta.
Quisiera despertar y encontrar nísperos y habas y saber que así es justo como deberíamos estar siempre y entrar en tu cabeza y ver el mundo con tus ojos que ahora no ven nada más que un lino brillante y suave, 

pero no sabes que brilla ni que es tan suave. 

6.15.2014

me asusta tu belleza y me asusta todo lo que no sé y que creo entrever o que imagino, o lo que siento y que me viene de allá y es que me gustaría ser una pelusa o una ventana pero principalmente viajar en el tiempo y haber estado ahí. una hoja en ese árbol columpio, una manchita en ese libro que leíste pero en realidad solo quiero ver tu vida otra vez, esa que perdí porque no quise tenerte más en mi bolsillo y te dejé ahí en un rinconcito, al lado del mar porque creí que te llevaría lejos de mi y te llevó lejos pero yo también me fui y sin querer te volví a encontrar en otro rinconcito, roto, tan triste, lo peor es que en esa vil huída la quise, lo peor es que sin hablar lo haría otra vez y mil veces porque huír de mi y de ti (que somos al final como cabos sueltos de una misma cuerda) es lo único que puedo que sé hacer. ver tu vida como una pelicula, leerte como un libro, escucharte, quizá ya no me importa pero igual quiero, ávida de saber, ávida de secretos y de vidas que no me pertenecen para sentir que no estoy tan sola, para saber que a todos les duele, para saber que tu travesía por el mar y por las nubes no fue tan mala y no sentir esta piedrita, no tener esta nostalgia, que viene desde antes, de mucho antes, pero crece y crece cada vez que dejo de regar las flores, cada vez que me rindo y se las devuelvo al mar para que las cuide y les de toda esa belleza que yo no puedo entregar porque lo que se me da bien es mirar y absorber todo por los ojos, por eso tengo tantos y tan grandes, pero absorbo toda la luz y dejo las cosas mustias y muertas y

9.10.2013

Insignificancia de medianoche, no se por qué la angustia, por qué la pena. Corazón circular, es lo mismo de hace un tiempo pero no, fue el otoño, yo miraba tu perfil pero tu no me mirabas a mi, yo te miro hasta con los ojos que no tengo, por todas partes, aprendí a encontrar tu risa entre el ruido de fondo, tu risa como olas, como piedritas. Hablo con nadie y con todos, aquí dentro, todos los días pero sobre todo en las noches ahora que la luna ya no me ve. El calor me ablanda un poco, las nostalgias me vienen como flores en primavera. Siento que te quiero terriblemente pero no estoy segura de qué es sentir, de si siento bien, de si
Por más que quiera no puedo recordar tus ojos, yo se que eran como tierra, como el café que no te gusta. Cuando me extrañas las polillas salen de los libros que no leí pero que me acompañan todas las noches, y ese temblor constante que incluye estar vivo se detiene o se estremece un poco más y sé que es como prender una vela, una barriguita de luciérnaga, una estrella de noche. Escribir es un pensar constante y terrible ahora, las palabras se me atoran en algún lado y provocan diluvios y volcanes enojados porque el sol no sale o porque sale pero está nublado. Por tu culpa soy una polilla más chocando con la lucecita, ciega ya de tanta luz. Puedo evocar tus manos, pero ni siquiera eso, una textura de piel y piel, suave como cualquier cosa, tu pelo suave, tus ojos suaves. Me sé más tu rutina que la mía, a la distancia estamos más cerca que de cualquier otra manera, nos adivinamos y nos repetimos como el peor de los espejos, casi puedo verte sentado ahí, de pie allá, durmiendo aquí, aquí, muy cerca, tocas mi nariz, acaricio tus ojos despacio y sin tocarte porque en realidad no estás y solo eres mi pensamiento .

4.24.2013

pedacitos

Y extrañarte tanto aunque apenas
Pensar, cada minuto en el qué

Olvido todo menos tus palabras, quise contarte los lunares de la cara para poder pensar más en ti pero hasta eso olvidé. No puedo recordar tu risa, ni tus ojos, ni tus manos.


Aire frío en mi cara esta mañana. Como todas las mañanas. 
Si me fuese por otro camino quizá te encontraría. ¿Y entonces qué?

12.29.2011

He navegado todo el día, mi habitación es un navío en altamar, más azul que el cielo, más azul que nunca.
La mer est vivant, y creo que (me) entró un poco de agua, la marea inquieta no me deja tranquila.
Un ave me canta al oído, pero no es la misma que me despertó ayer. Hoy pinté nubes.Tengo sueño, me acostumbré tanto a estar dormida que no quiero despertar mañana, intento que la música me ayude, pero no funciona demasiado. Si cierro los ojos es como si estuviese girando. Escribí esto antes, y entonces sonaba mejor. Ahora no me gusta, no sé cómo arreglarlo, au revoir.

9.17.2011

Me duelen los ojos, por fin es hora de las pastillas, las pastillas no sirven para nada, malditas, me duele un lugar incierto en la frente, creo que debería descansar. Necesito hablar pero no puedo, tengo la boca seca. Afuera hay un señor que sabe imitar aves. Hace poco leí algo que había olvidado, horas malditas de hace unos años atrás. Hace tiempo que no escribía tan seguido, nunca había escrito así, no sé qué será, las palabras se me salen solas, apenas pienso, aunque quisiera no podría pensar, no quiero tener fiebre otra vez, quiero dormir por tres días, quiero que se termine.

5.22.2011

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Ah, disculpá por no quererte así como me querés, por no confiar en ti, en alguien.
A veces me da vergüenza que seas tan bueno y que me querás tanto y que a mi me cueste tanto decirte bonito, decirte que te quiero, decirte todas las cosas, porque yo aún no aprendo hablar, no sé hablar. Y hace poco descubrí que no es tanto mi culpa, que la ausencia de palabras se salta una generación, que no es mi culpa que no salgan por la boca y se me escurran por los dedos.


Todas las cosas que no te digo las escribo con letra pequeñita en páginas sueltas (para que se pierdan). Sólo un poco, casi todo lo que no te digo lo pienso, yo te miro y pienso. 
Sos tan bueno. Es injusto que yo tenga miedo, que tenga tantas dudas, que tenga.


Te escribo porque tal vez no lo leerás nunca. Pero tenés que saber que te quiero, te quiero tanto. Es increíble, sos increíble. Serás mi libro favorito, serás todas las hojas que guardo, las plumas que tengo en la cabeza.






*

12.14.2010

.  sentir el ritmo, el viento. Tal vez caer. O subir. Los lentos pasos, miradas de reojo. Abajo adentro una sombra viva tiembla y brilla.Y cómo decírtelo, es casi morir un poco, una certeza de algo, una luciérnaga en la noche.
De golpe tus ojos, 
profundos 
marinos

ciegos. 


Los mueve una corriente inevitable, los llevan lejos. Y cuando sean tus ojos los que tienen la certeza no tendremos qué decir.


Morirse de nube, de viento, de nube en el viento y nada más.


Siempre es más, siempre hay algo más, algo que no te quiero decir, que no te diré nunca porque nunca aprendí a hablar. Porque no entendés mis palabras. Tenés una pelusa en el ojo. Una pelusa que el viento no quita. Que no me deja entrar.


El sentimiento de no estar del todo se queda, está pegado en todas partes, un olor aderido a la nariz. Entonces, tal vez este la lluvia como una salvación. Sí la lluvia. Que nos llueva luz por todos lados. Una lluvia tupida y húmeda que arruine los techos y los libros. Los atlas con todos los ríos del mundo, ríos verdes, serpenteantes, cristalinos, ríos metafísicos. Esos que nos atraviesan y nos llevan a sus profundidades. Entrar al río como mi mano en tu pelo. 


Ahogarme en el río para llegar a lo otro. Para que ninguna pelusa no me deje entrar. Porque ya no querré entrar, no estarán tus ojos ni los ríos ni la lluvia. Donde sólo lluvia y árboles y cielos limpios y nada de pelusas rojasazulesblancas por la ventana. 
Y ojalá lleguen las mariposas amarillas.

10.26.2010

*

Es como ir rascando de a poco con la uña y ojos brillantes, con ansias de volver a ver aquello tantas veces olvidado.
De golpe recordar aquel patio, el viejo árbol y los incontables tréboles; el día ya casi arrojándose al mar.
La absurda esperanza, las nebulosas imprecisas; la hora de las nostalgias, cuando uno se deja corromper por esas ausencias que llamamos recuerdos y hay que remendar con palabras y con imágenes tanto hueco insaciable.

Y la tierra se abre, los colores se derraman, el tiempo se deshoja.
 Todo se cubre con miles de sucias mariposas de papel.


Y te das cuenta de que siempre estuvo ahí.

*

3.18.2010

(sin) fiebre

Y por decirlo de alguna forma
(y no como tiene que ser)
es como enfermarse con uno de esos resfriados con amígdalas
inflamadas
e Ibuprofeno cada ocho horas (7:OO - 15:OO - 23:OO) por tres días
como dijo el doctor.
De esos que te duran una semana y después se te pasan y
quedas inmune por un rato, pero te rascas la nariz igual y ya no tienes mocos porque la semana ya se esfuma entre tus manos con pañuelos suevecitos para que no duela la nariz,
que al final igual te duele montones y está roja.
Y para qué hablamos de tiempo si sé que jamás duró sólo una semana
siempre era un tiempo eterno porque no llevo la cuenta jamás.
Y siempre me enfermo en el momento menos indicado,
ese momento que queda marcado con rotuladores de colores en la linea de vida con
su respectiva música de fondo y olores y lugares, todos
bien contaminados, donde quizá otros también enfermaron, y quién
sabe cuantos pasaron alguna vez por ahí, alucinados por la fiebre,
pensando que no eran de este mundo y que la cámara lenta porque
era más bonito&alamoda y
al final vomitando cada pedazo de los otros días,
por suerte que ya pude vomitar(te).