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2.28.2017

Envolver un grano de arena con capas y capas de noche, lagrimitas y humo. Tragárselo y dejarlo entre las costillas, al medio de todo. Neoplasia de recuerdos, semillita de carbón.
Ahora todo lo que haces me parece despedida y es inevitable pensar que todo es mi culpa, que si yo hubiese, que si yo. Cómo es que no puedo detener el tiempo, cómo es eso de no poder elegir quién sigue acá. Por qué no puedo entrar en ti y romper todo. Por qué no puedo aplastarte como a una hormiga. 

Cuánto cuesta un cambio de cerebro, 
reordenamiento de huesos, 
aceitado y pulido de ojos.
19.99
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El tiempo parece pasar más rápido para ti y me parece ver cada vez más polvo encima, sobre todo ahora que apenas estás. Que ocurra tantas veces no me hace hacerlo de manera distinta, y una vez más extravío las cosas que guardé en aquel bolsillito sin fondo. Las quiero tanto que termino por recogerlas, pero no sé cuándo fue, ni dónde, ni por qué... 

No sé bien cómo debería sentirme estando acá pero creo que lo estoy haciendo mal. Quizás no debería estar pensando en tí o quizas debería pensar más. Quizás debí haber nacido diez años antes y haberme dado cuenta.
Quisiera despertar y encontrar nísperos y habas y saber que así es justo como deberíamos estar siempre y entrar en tu cabeza y ver el mundo con tus ojos que ahora no ven nada más que un lino brillante y suave, 

pero no sabes que brilla ni que es tan suave. 

3.10.2015

modelo para d e s - a ( r ) m a r

pa' viajar en el tiempo solo necesito acordarme un ratito de la flor que me diste luego de comerte todos mis lápices [antes de decirme que partías para algún lado, casi como una disculpa para tontas horas perdidas] apenas un segundo de la flor en mi mano y ya apareces aquí, hecho de arcilla y mar, lleno de árboles e hilitos de oro. tantas noches viéndote dormir para recordar tu cara, aprender a hablarte con los ojos mientras el tiempo lento se cae por cada una de tus pestañas, cada parpadeo me caigo mas adentro y te voy queriendo más [como se quiere a los libros y al viento fresco en la cara y los duraznos en verano], y entre copa y copa tu cara encontrándose con la mía y es como si nos tragáramos todo el aire de la tierra en el ratito en que nos decimos tantas cosas [disculpá, disculpá, qué se le va a hacer, si fuera por mi...]  cada vez un poco más tristes y resignados a que la gente que tú y yo solo sirve para recordarse entre nostalgias de balcón a las tres de la mañana, que hasta los atardeceres más bonitos son un vil juego de luces, y que con el tiempo todo se olvida.

1.07.2015


Me seco por fuera, inmóvil. Hilitos de algo se desprenden y me siento cada vez más minúscula, perdida entre las sábanas, de la cama un mundo. Soberana de un pedazo de polvo, estéril como mis manos.
Un dolor como de hormigas comiéndome los ojos desde adentroatrás, y eso y cada vez más tarde y ya apenas distingo dónde acabo yo y empieza la noche, pero encontré bichitos muertoscaídos al lado de la lámpara y los miré y me sonrieron, burlescos (y las caracolas que no me contaron ningún secreto; venían sin mar pero con un muerto)



Soñé que me ahogaba porque lloraste por mi, desperté con sol en la cara y unas cosquillas. Algo así como unas chispitas me queman las pestañas y abrir los ojos es comenzar de nuevo. Reconocer y colonizar. Madera, algodón, cal, todo cuesta y surge desde el fondo de la garganta como si nunca hubiera escuchado mi voz. 
¿Cómo es que ésto soy yo? Ruido y movimientos, nada más. 

Un cascarón tan vacío como tú.




Ugh.

10.02.2014

Espectadora silenciosa de tantas cosas, no me recuerdas como yo a ti. Cuento las hojas hacia atrás sólo por ocio, encuentro lo mismo de siempre y entre medio tus ojos, como corales, algas.
Tantas cosas que hacer y yo sentada viendo como crecen las plantas, se caen las hojas de los árboles y todo se gasta. En especial los libros. Quisiera reencontrarlos. A ustedes. Nunca los comprendí demasiado, pero ahora sé que es inevitable extrañarlos. 

Sonrío ante las fotografías, las palabras rayadas en lor bordes de todo, pequeñas instantáneas de cosas que ocurrían paralelamente a la vida [de ellos. Me gustaba esa simpleza, menos alejada de lo que en realidad soy, inmovilidad de las tardes, desinterés grosero, sueño al revés.
Empezar a sacudirse las pelusas, guardar los bichitos negros en las cajas antes de que me coman los dedos [estánmuertosperoquiénsabe], espantar las polillas, guardar las que se secaron de luz y tiempo, sacarle las patitas a las arañas para que no tejan más redes en mis ojos, encontrarte de cuando en vez para intentar olvidar [antes], yo quise volver al mar pero él llegó primero y qué puedo hacer, mas que navegar. Es cómodo otra vez así, escucharlo y saber que está bien y que así debe ser, murmullos de ola y de ultramar, susurros de gaviotas, espumita de mar. No es lo mismo pero casi y eso me hace sentir mejor, por lo menos ahí estás otra vez, infinito e igual de azul. 

merompoengotitascuandopiensoenvosyenmienelmarysiguesahítandepieytanarbolitoflacuchobuscandoelsol

6.15.2014

me asusta tu belleza y me asusta todo lo que no sé y que creo entrever o que imagino, o lo que siento y que me viene de allá y es que me gustaría ser una pelusa o una ventana pero principalmente viajar en el tiempo y haber estado ahí. una hoja en ese árbol columpio, una manchita en ese libro que leíste pero en realidad solo quiero ver tu vida otra vez, esa que perdí porque no quise tenerte más en mi bolsillo y te dejé ahí en un rinconcito, al lado del mar porque creí que te llevaría lejos de mi y te llevó lejos pero yo también me fui y sin querer te volví a encontrar en otro rinconcito, roto, tan triste, lo peor es que en esa vil huída la quise, lo peor es que sin hablar lo haría otra vez y mil veces porque huír de mi y de ti (que somos al final como cabos sueltos de una misma cuerda) es lo único que puedo que sé hacer. ver tu vida como una pelicula, leerte como un libro, escucharte, quizá ya no me importa pero igual quiero, ávida de saber, ávida de secretos y de vidas que no me pertenecen para sentir que no estoy tan sola, para saber que a todos les duele, para saber que tu travesía por el mar y por las nubes no fue tan mala y no sentir esta piedrita, no tener esta nostalgia, que viene desde antes, de mucho antes, pero crece y crece cada vez que dejo de regar las flores, cada vez que me rindo y se las devuelvo al mar para que las cuide y les de toda esa belleza que yo no puedo entregar porque lo que se me da bien es mirar y absorber todo por los ojos, por eso tengo tantos y tan grandes, pero absorbo toda la luz y dejo las cosas mustias y muertas y

5.29.2014

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que vergüenza esta vergüenza, que asco esta pena, esto de mirar y sentir lo ajeno, ni siquiera saber si es ajeno, pero sentir como propio aquello, arrugar la nariz, es inútil intentar, pero allá acá, en el fondo querer eso. desde aquí dentro te pienso, y te hablo a vos y vos allí, sí, principalmente a vos que me conocés sin siquiera intentarlo porque somos tan espejo, tan plantitas del mismo macetero que no me lo quiero creer, porque creceré igual a ti y yo no quería. porque me escribís cosas y me confundes, yo no sé que quiero pero no quería ser como vos, y cuando estas lejos te pienso y admiro, pero de acá tan cerca veo las pocitas de técafé y veo la misma tristeza que veo todas las mañanas en todos los vidrios, pero mas antigua, más larga. mencionas que fui semilla, que fui solo ojos, cafecitoverdecielo, y yo, en mi propio pedacito de infierno, de tierra color cielo, lluevo y creo tormentas porque sé que estás parado aquí mismo, quizá más allá pero aquí al fin y al cabo, porque siento (sí, todo lo siento) que si yo hubiera, que si yo fuese, que si, y siempre yo, porque tengo algo roto acá y no puedo arreglarlo, quizá fue así siempre, quizá para todos está roto pero solo a mi me duele, y no sé, nunca sé, y nunca sabré porque no quiero preguntarte, porque no puedo preguntarte, porque también tengo roto eso que te hace decir las cosas importantes, y solo silencios salen de mi mientras me trago de a poquito todas las palabras, y van ocupando primero mis pulmones, cerrando mi garganta, llenando mi cabeza, llegando a cada rinconcito de este universo encerrado en una caja hasta que se me salen por los dedos y los ojos, hilitos de tinta, de tierra, pero siempre de antes, cosas viejas, nostaligias, errores. te pienso y te extraño, o extraño esa otra vida que no tengo pero que está al lado mio, esa en la que yo dije "sí" en ves de "no", en la que tu no creíste mi mentira ni aceptaste mi silencio, y seguiste el pajarillo hasta atraparlo, sin dejarlo ir.

12.30.2013

Ahora que te vi sé que es cierto, que la piel, que tus ojos. Nostalgia a la vuelta de la esquina, como siempre, pero esta vez no es mi imaginación. Creciste como un arbolito en cada uno de mis pedacitos de tierra, y tus raíces se metieron hasta lo más profundo, rompiendo, escarbando, sosteniendo.
En tu boca una puerta oscura, vuelo como pajarito herido hacia un refugio, tu oscuridad me acoge y reconforta, pero ya no hay oscuridad, ya no hay puerta, ya no hay tu boca ni la mia ni mucho menos las dos juntas. Las arañas van tejiendo esa red que me envuelve, todo porque los engranajes no se mueven más y el óxido y el tiempo y la humedad
detuslágrimas (pero sobre todo el tiempo y quizá la distancia) fueron los culpables. Ah, qué es esto aquí dentro, ocupa tanto espacio, el vacío, la falta. En cada recuerdo erguido con tinta en el cuarto de los espejos, estás como una hojita en mis libros, una hojita en mi cara, una más de las hojitas que decidió suicidarse para mi, hojas amontonadas, hojas muertas, putrefacción de la antes-vida, ¿qué hago sin el verde, sin tu sombra?

9.10.2013

Insignificancia de medianoche, no se por qué la angustia, por qué la pena. Corazón circular, es lo mismo de hace un tiempo pero no, fue el otoño, yo miraba tu perfil pero tu no me mirabas a mi, yo te miro hasta con los ojos que no tengo, por todas partes, aprendí a encontrar tu risa entre el ruido de fondo, tu risa como olas, como piedritas. Hablo con nadie y con todos, aquí dentro, todos los días pero sobre todo en las noches ahora que la luna ya no me ve. El calor me ablanda un poco, las nostalgias me vienen como flores en primavera. Siento que te quiero terriblemente pero no estoy segura de qué es sentir, de si siento bien, de si
Por más que quiera no puedo recordar tus ojos, yo se que eran como tierra, como el café que no te gusta. Cuando me extrañas las polillas salen de los libros que no leí pero que me acompañan todas las noches, y ese temblor constante que incluye estar vivo se detiene o se estremece un poco más y sé que es como prender una vela, una barriguita de luciérnaga, una estrella de noche. Escribir es un pensar constante y terrible ahora, las palabras se me atoran en algún lado y provocan diluvios y volcanes enojados porque el sol no sale o porque sale pero está nublado. Por tu culpa soy una polilla más chocando con la lucecita, ciega ya de tanta luz. Puedo evocar tus manos, pero ni siquiera eso, una textura de piel y piel, suave como cualquier cosa, tu pelo suave, tus ojos suaves. Me sé más tu rutina que la mía, a la distancia estamos más cerca que de cualquier otra manera, nos adivinamos y nos repetimos como el peor de los espejos, casi puedo verte sentado ahí, de pie allá, durmiendo aquí, aquí, muy cerca, tocas mi nariz, acaricio tus ojos despacio y sin tocarte porque en realidad no estás y solo eres mi pensamiento .

4.24.2013

pedacitos

Y extrañarte tanto aunque apenas
Pensar, cada minuto en el qué

Olvido todo menos tus palabras, quise contarte los lunares de la cara para poder pensar más en ti pero hasta eso olvidé. No puedo recordar tu risa, ni tus ojos, ni tus manos.


Aire frío en mi cara esta mañana. Como todas las mañanas. 
Si me fuese por otro camino quizá te encontraría. ¿Y entonces qué?

11.24.2012

enfermedades crónicas

Nostalgia anticipada, acumulada. Nostalgia crónica. 

Pienso en todo lo que no hice, en lo que (no) quiero hacer. Nunca habría pensado que te extrañaría. Descubrí que las madrugadas de cielos límpidos son las más frías, intento recordar, pero mi memoria es un agujero extraño, lleno de vacío.


Leo surrealismo y me gustaría que todas esas cosas me las dijeras tú algún día. Recuerdo tus latidos bajo mi mano, tus manos suaves, no sé cuál era el mensaje, no sé leer esas cosas.

 .     .     .     .     .     .     .     .     . 

Aquí adentro es como un mar que desborda por todos lados, incontenible. La marea sube, ahoga marineros y esconde los barcos en lo más recóndito del azul profundo mientras pienso, pienso y eso no me reconforta. Extraño la rutina que tanto odié, los pasillos y mi paso inseguro, la efusividad matutina, la somnolencia.


Todos los puntos de colores que quedaron en mi los miro con cariño, al agua me quema y se los lleva. 


Así está bien, es mejor, es mejor.

8.22.2012

no sé, leerlo es como ir descubriendo de a poco lo que siempre estuvo ahí, ¿sabe? como si las cuatro paredes que rodean esto que llamamos realidad se cayesen y quedásemos solos frente al cuarto de los espejos. sus palabras me golpean, escucho la música de la que habla y puedo oír su acento extraño, profundo, hablando de todas esas cosas que están en mi cabeza, pero nunca escribo porque el pensamiento es más rápido que la pluma, que el sonido, que la luz. envidio sus vidas ficticias, todas las cosas son más fáciles en papel porque no hay que dar tantas explicaciones. ya te he dicho muchas veces que yo no pienso nunca; estoy como parado en una esquina viendo pasar lo que pienso, pero no pienso lo que veo ¿te das cuenta? y es extraño, me gustaría vivir ahí, viendo con sus ojos de papel y tinta, sentir así. yo tengo hojas en el bolsillo,hojas guardadas entre los libros, pero nunca sabré como eran las de él.
la realidad se me escapa todos los días, no puede ser que esto sea todo, tiene que haber algo más, allá, acá, donde sea; escondido en cualquier parte, pero, qué es, cómo buscarlo. la rutina me estorba para buscar, no puedo ver la realidad con todos esos horarios y esos deberes. necesito una vida de estar sentada mirando las puertas, las ventanas, a ver si entra por algún rincón eso que busco, fijarme en cada veta de la madera del piso, oler todas las flores de la ciudad. dedicarme a respirar, a sentir como funcionan las cosas aquí adentro, escuchar células dividiéndose, sentir la rotación de la tierra sobre su eje. sólo así se puede ver bien, no con los los ojos, sin la luz y la refracción y las proyecciones mentales; ver de verdad desde adentro, más que ver, sentir, saber que todo es. estar consiente, despierto.
eso era lo que me crispaba, que se sintieran seguros. seguros de qué, dime un poco, cuando yo, (...) tenía bastante conciencia para sentir que todo era una jalea, que todo temblaba alrededor, que no había más que fijarse un poco, para descubrir los agujeros. en la mano, en el diario, en el tiempo, en el aire: todo lleno de agujeros, todo esponja, todo como un colador colándose a sí mismo...

(no se le puede seguir así la corriente porque vamos a acabar todos locos)

9.17.2011

Me duelen los ojos, por fin es hora de las pastillas, las pastillas no sirven para nada, malditas, me duele un lugar incierto en la frente, creo que debería descansar. Necesito hablar pero no puedo, tengo la boca seca. Afuera hay un señor que sabe imitar aves. Hace poco leí algo que había olvidado, horas malditas de hace unos años atrás. Hace tiempo que no escribía tan seguido, nunca había escrito así, no sé qué será, las palabras se me salen solas, apenas pienso, aunque quisiera no podría pensar, no quiero tener fiebre otra vez, quiero dormir por tres días, quiero que se termine.

8.25.2011

adentro:

Yo no sé que será, estos ciclos que se repiten, esa sensación de  estar encerrada en un círculo, en la vida, y no poder cruzar. Asomarse apenas al otro lado, encontrar a veces, ahí donde no se repite, un pedacito de lo otro. Ir guardando cosas, no sé dónde, ahí a dentro, y te van pesando un poco, cada vez más, te cansás de todo, de nada, de estar. 
Escribir siempre lo mismo, sentir lo mismo, buscar aquello que sea un puente hacia lo otro mientras se vive igual que siempre. Cruzar, casi, el puente, en cada hoja de árbol a contraluz, en la tinta del lápiz, en el gusano que se llevó el pájaro, en los surcos de la piel. 
Andar con los ojos cansados y las manos extrañas, ideas en la cabeza y sin palabras para decir. No hablo, no escribo, no en realidad, intento, pero yo no sé hacer esas cosas, decir cómo estoy, qué pasa aquí dentro, es mejor así. 
Me aburro de la gente, de la ciudad, de no estar en otro lado, no sé qué hacer, la enfermedad moderna me atrapa de vez en cuando pero sé que en este momento no está, si estuviese no escribiría. 
Se acaba todo y no alcanzo a nada, se me acabó un día y no alcancé a terminar, se me acaban las palabras, me acabo yo. 
Quiero salir de este espiral, caminar por la vereda del frente, me cansé de las repeticiones, del absurdo, no encuentro lo que busco, no ahora, ni aquí. Le escribo a mis muertos favoritos esperando encontrar en algún lado una respuesta, escondida en el libro que aún no leo, o en la película que nunca vi, dialogar con ellos de café a tumba, porque sé que ellos buscaron, todos buscan, algún día se darán cuanta y harán algo. 
Tengo tantas cosas dentro, 
pero no hay puente, 
no hay hombre cruzando el puente, 
llega a ninguna parte. 

5.22.2011

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Ah, disculpá por no quererte así como me querés, por no confiar en ti, en alguien.
A veces me da vergüenza que seas tan bueno y que me querás tanto y que a mi me cueste tanto decirte bonito, decirte que te quiero, decirte todas las cosas, porque yo aún no aprendo hablar, no sé hablar. Y hace poco descubrí que no es tanto mi culpa, que la ausencia de palabras se salta una generación, que no es mi culpa que no salgan por la boca y se me escurran por los dedos.


Todas las cosas que no te digo las escribo con letra pequeñita en páginas sueltas (para que se pierdan). Sólo un poco, casi todo lo que no te digo lo pienso, yo te miro y pienso. 
Sos tan bueno. Es injusto que yo tenga miedo, que tenga tantas dudas, que tenga.


Te escribo porque tal vez no lo leerás nunca. Pero tenés que saber que te quiero, te quiero tanto. Es increíble, sos increíble. Serás mi libro favorito, serás todas las hojas que guardo, las plumas que tengo en la cabeza.






*

1.13.2011

pájaroplumaárbolhojatinta



Subir y bajar por la cima de cada montaña, de cada cerro, de todos los altibajos del tiempo. Bajar corriendo para darse cuenta de que abajo siempre estuvo lo más verde, lo más oscuro.
Buscar cada huella dejada sin querer, encontrarte en cada hoja, cada página. Encontrar la llave de algo, llevarla con seguridad en el bolsillo hasta que por esos caprichos de los pantalones, el bolsillo decide dejarla caer a medio camino.
Entonces una noche sueñas porque afuera (o adentro) llueve demasiado. Y en el sueño todo es. Aceptar que ya no hay llave, que la puerta no está cerrada y para abrirla no se necesita algo.


Al despertar, recoger de a pedacitos el recuerdo. Decidir olvidar mientras, uno a uno, los recuerdos se miran y queman como las hojas de aquel cuaderno que alguna vez estuvo.


- - -  - + + + +  ++

12.14.2010

.  sentir el ritmo, el viento. Tal vez caer. O subir. Los lentos pasos, miradas de reojo. Abajo adentro una sombra viva tiembla y brilla.Y cómo decírtelo, es casi morir un poco, una certeza de algo, una luciérnaga en la noche.
De golpe tus ojos, 
profundos 
marinos

ciegos. 


Los mueve una corriente inevitable, los llevan lejos. Y cuando sean tus ojos los que tienen la certeza no tendremos qué decir.


Morirse de nube, de viento, de nube en el viento y nada más.


Siempre es más, siempre hay algo más, algo que no te quiero decir, que no te diré nunca porque nunca aprendí a hablar. Porque no entendés mis palabras. Tenés una pelusa en el ojo. Una pelusa que el viento no quita. Que no me deja entrar.


El sentimiento de no estar del todo se queda, está pegado en todas partes, un olor aderido a la nariz. Entonces, tal vez este la lluvia como una salvación. Sí la lluvia. Que nos llueva luz por todos lados. Una lluvia tupida y húmeda que arruine los techos y los libros. Los atlas con todos los ríos del mundo, ríos verdes, serpenteantes, cristalinos, ríos metafísicos. Esos que nos atraviesan y nos llevan a sus profundidades. Entrar al río como mi mano en tu pelo. 


Ahogarme en el río para llegar a lo otro. Para que ninguna pelusa no me deje entrar. Porque ya no querré entrar, no estarán tus ojos ni los ríos ni la lluvia. Donde sólo lluvia y árboles y cielos limpios y nada de pelusas rojasazulesblancas por la ventana. 
Y ojalá lleguen las mariposas amarillas.

10.26.2010

*

Es como ir rascando de a poco con la uña y ojos brillantes, con ansias de volver a ver aquello tantas veces olvidado.
De golpe recordar aquel patio, el viejo árbol y los incontables tréboles; el día ya casi arrojándose al mar.
La absurda esperanza, las nebulosas imprecisas; la hora de las nostalgias, cuando uno se deja corromper por esas ausencias que llamamos recuerdos y hay que remendar con palabras y con imágenes tanto hueco insaciable.

Y la tierra se abre, los colores se derraman, el tiempo se deshoja.
 Todo se cubre con miles de sucias mariposas de papel.


Y te das cuenta de que siempre estuvo ahí.

*

7.14.2010

Y es una cinta eterna.
Un olor a noche vacía, a no-sé-dónde.

Siempre esa perpetuación del destino, la perfección eterna del cosmos.
Y es que es como si no pasara, un sueño perdido.
Yo a punto de caer al vacío y tú recordándome viejas historias. Qué más da; ya pasaron los minutos, ya los mataste todos, ya los mentiste. Y nunca pude preguntarte por qué; para qué hacerlo, porqué revivir el tiempo
que se des-hace
se des-hoja
se des- .

No es necesario que entiendas. No es necesario que preguntes.
Hay cosas que brotan, que fluyen, que son.
Y dejemos que se vayan, se derriten, se evaporen como el tiempo. Dejemos que fluyan, que el árbol crezca, que las hojas caigan .
~

5.08.2010

histoires d'autrefois .

Y uno no se da ni cuenta de cuando llegó a la siguiente estación; de cómo olvidó el cuaderno en el asiento del tren.
Y es que tanto tiempo lo tuviste ahí, pegado al alma; te empapelaba con sus hojas secas y pensabas que todo estaba muy bien, que justo así, que quizá mañana de nuevo y parece increíble que alguna vez.
Siempre, siempre ahí; y así, sin más, queda atrás, luego de tanto escribirle, luego de tanto derramar tintas y acuarelas sobre el tiempo.
Es entonces cuando recordamos semisonrientes con cara de melancolía, las promesas que llegaban en papelitos post-it, el celofán de lo dulces en la playa y la sonrisas mudas entre muchas cabezas. El amor mirando desde una tacita de café; el precio de un silencio, la vuelta a casa por arboledas y gatos.
Y no había razones para pensarlo y mucho menos para entenderlo pero todo estaba bien así, todo estaba felizmente liquidado y lo que todavía quedaba por liquidar era cosa de tiempo.
O todo estaba equivocado, eso no tendría que haber sucedido ese día, era una inmunda jugada del ajedrez de sesenta piezas, la alegría inútil en mitad de la peor tristeza, una llave que abría la puerta, y en mitad de la alegría sentirse triste y sucio, con la piel cansada y los ojos inundados en neblina, oliendo a noche sin sueño, a ausencia culpable, a falta de distancia para comprender si había hecho bien todo lo que había estado haciendo o no haciendo esos días, aguantando la lluvia helada en la cara, la sensación de llevar en el bolsillo una mano que no era mía, un pedazo de noche, la alegría tan tarde o a lo mejor demasiado pronto, todavía inmerecida, pero entonces, tal vez, vielleicht, maybe, forse, peut-être, ah, a lo mejor.. . todavía se podía salir a la calle y seguir andando, una llave en el bolsillo, una vuelta de llave y entrar en otra cosa. A lo mejor todavía se puede ir a la librería y conseguir otro cuaderno, uno mucho más ligero, con un lapicito como los de papá, de esos con tintas de azules imposibles, un cuandernito así, para llenarlo con esas hojas que sueltan los árboles de la plaza en otoño y las florecitas que junté para tenerte entre mis dedos un momento, o aunque sea un pasito, una pelusa.


Y todo está bien así, sin que sea por ti.

4.03.2010

ya no -

En el fondo todo era una gran mentira, una suceción de palabras bonitas y promesas sin fondo, un repetir esas cosas que alguien más ya dijo alguna vez; un poco ofuscados por el sueño de noches sin dormir, intoxicados por la oscuridad azulvioletaprofunda de siempre, llenos de esas ganas secretas que tienen todos de ver las cosas distintas, de poder sonreír sin sentirse cínicos, pensar lo mismo sin cansarse unayotravez; pero siempre mentira.
La queríamos creer; la quería creer más bien. No funcionó; la enajenación nocturna nos llevó al final a matar nuestra propia creación; nos cansamos pronto de seguir este diálogo de castillo de naipes, sacudiste la leve mesa que lo sostenía y calló entre descubrimientos amargos y ganas de desahogarse-ahogarse con literatura barata y canciones tristes

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