pa' viajar en el tiempo solo necesito acordarme un ratito de la flor que me diste luego de comerte todos mis lápices [antes de decirme que partías para algún lado, casi como una disculpa para tontas horas perdidas] apenas un segundo de la flor en mi mano y ya apareces aquí, hecho de arcilla y mar, lleno de árboles e hilitos de oro. tantas noches viéndote dormir para recordar tu cara, aprender a hablarte con los ojos mientras el tiempo lento se cae por cada una de tus pestañas, cada parpadeo me caigo mas adentro y te voy queriendo más [como se quiere a los libros y al viento fresco en la cara y los duraznos en verano], y entre copa y copa tu cara encontrándose con la mía y es como si nos tragáramos todo el aire de la tierra en el ratito en que nos decimos tantas cosas [disculpá, disculpá, qué se le va a hacer, si fuera por mi...] cada vez un poco más tristes y resignados a que la gente que tú y yo solo sirve para recordarse entre nostalgias de balcón a las tres de la mañana, que hasta los atardeceres más bonitos son un vil juego de luces, y que con el tiempo todo se olvida.
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3.10.2015
modelo para d e s - a ( r ) m a r
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10.02.2014
Espectadora silenciosa de tantas cosas, no me recuerdas como yo a ti. Cuento las hojas hacia atrás sólo por ocio, encuentro lo mismo de siempre y entre medio tus ojos, como corales, algas.
Tantas cosas que hacer y yo sentada viendo como crecen las plantas, se caen las hojas de los árboles y todo se gasta. En especial los libros. Quisiera reencontrarlos. A ustedes. Nunca los comprendí demasiado, pero ahora sé que es inevitable extrañarlos.
Sonrío ante las fotografías, las palabras rayadas en lor bordes de todo, pequeñas instantáneas de cosas que ocurrían paralelamente a la vida [de ellos. Me gustaba esa simpleza, menos alejada de lo que en realidad soy, inmovilidad de las tardes, desinterés grosero, sueño al revés.
Empezar a sacudirse las pelusas, guardar los bichitos negros en las cajas antes de que me coman los dedos [estánmuertosperoquiénsabe], espantar las polillas, guardar las que se secaron de luz y tiempo, sacarle las patitas a las arañas para que no tejan más redes en mis ojos, encontrarte de cuando en vez para intentar olvidar [antes], yo quise volver al mar pero él llegó primero y qué puedo hacer, mas que navegar. Es cómodo otra vez así, escucharlo y saber que está bien y que así debe ser, murmullos de ola y de ultramar, susurros de gaviotas, espumita de mar. No es lo mismo pero casi y eso me hace sentir mejor, por lo menos ahí estás otra vez, infinito e igual de azul.
merompoengotitascuandopiensoenvosyenmienelmarysiguesahítandepieytanarbolitoflacuchobuscandoelsol
Tantas cosas que hacer y yo sentada viendo como crecen las plantas, se caen las hojas de los árboles y todo se gasta. En especial los libros. Quisiera reencontrarlos. A ustedes. Nunca los comprendí demasiado, pero ahora sé que es inevitable extrañarlos.
Sonrío ante las fotografías, las palabras rayadas en lor bordes de todo, pequeñas instantáneas de cosas que ocurrían paralelamente a la vida [de ellos. Me gustaba esa simpleza, menos alejada de lo que en realidad soy, inmovilidad de las tardes, desinterés grosero, sueño al revés.
Empezar a sacudirse las pelusas, guardar los bichitos negros en las cajas antes de que me coman los dedos [estánmuertosperoquiénsabe], espantar las polillas, guardar las que se secaron de luz y tiempo, sacarle las patitas a las arañas para que no tejan más redes en mis ojos, encontrarte de cuando en vez para intentar olvidar [antes], yo quise volver al mar pero él llegó primero y qué puedo hacer, mas que navegar. Es cómodo otra vez así, escucharlo y saber que está bien y que así debe ser, murmullos de ola y de ultramar, susurros de gaviotas, espumita de mar. No es lo mismo pero casi y eso me hace sentir mejor, por lo menos ahí estás otra vez, infinito e igual de azul.
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12.30.2013
Ahora que te vi sé que es cierto, que la piel, que tus ojos. Nostalgia a la vuelta de la esquina, como siempre, pero esta vez no es mi imaginación. Creciste como un arbolito en cada uno de mis pedacitos de tierra, y tus raíces se metieron hasta lo más profundo, rompiendo, escarbando, sosteniendo.
En tu boca una puerta oscura, vuelo como pajarito herido hacia un refugio, tu oscuridad me acoge y reconforta, pero ya no hay oscuridad, ya no hay puerta, ya no hay tu boca ni la mia ni mucho menos las dos juntas. Las arañas van tejiendo esa red que me envuelve, todo porque los engranajes no se mueven más y el óxido y el tiempo y la humedad detuslágrimas (pero sobre todo el tiempo y quizá la distancia) fueron los culpables. Ah, qué es esto aquí dentro, ocupa tanto espacio, el vacío, la falta. En cada recuerdo erguido con tinta en el cuarto de los espejos, estás como una hojita en mis libros, una hojita en mi cara, una más de las hojitas que decidió suicidarse para mi, hojas amontonadas, hojas muertas, putrefacción de la antes-vida, ¿qué hago sin el verde, sin tu sombra?
En tu boca una puerta oscura, vuelo como pajarito herido hacia un refugio, tu oscuridad me acoge y reconforta, pero ya no hay oscuridad, ya no hay puerta, ya no hay tu boca ni la mia ni mucho menos las dos juntas. Las arañas van tejiendo esa red que me envuelve, todo porque los engranajes no se mueven más y el óxido y el tiempo y la humedad detuslágrimas (pero sobre todo el tiempo y quizá la distancia) fueron los culpables. Ah, qué es esto aquí dentro, ocupa tanto espacio, el vacío, la falta. En cada recuerdo erguido con tinta en el cuarto de los espejos, estás como una hojita en mis libros, una hojita en mi cara, una más de las hojitas que decidió suicidarse para mi, hojas amontonadas, hojas muertas, putrefacción de la antes-vida, ¿qué hago sin el verde, sin tu sombra?
5.08.2010
histoires d'autrefois .
Y uno no se da ni cuenta de cuando llegó a la siguiente estación; de cómo olvidó el cuaderno en el asiento del tren.
Y es que tanto tiempo lo tuviste ahí, pegado al alma; te empapelaba con sus hojas secas y pensabas que todo estaba muy bien, que justo así, que quizá mañana de nuevo y parece increíble que alguna vez.
Y es que tanto tiempo lo tuviste ahí, pegado al alma; te empapelaba con sus hojas secas y pensabas que todo estaba muy bien, que justo así, que quizá mañana de nuevo y parece increíble que alguna vez.
Siempre, siempre ahí; y así, sin más, queda atrás, luego de tanto escribirle, luego de tanto derramar tintas y acuarelas sobre el tiempo.
Es entonces cuando recordamos semisonrientes con cara de melancolía, las promesas que llegaban en papelitos post-it, el celofán de lo dulces en la playa y la sonrisas mudas entre muchas cabezas. El amor mirando desde una tacita de café; el precio de un silencio, la vuelta a casa por arboledas y gatos.
Y no había razones para pensarlo y mucho menos para entenderlo pero todo estaba bien así, todo estaba felizmente liquidado y lo que todavía quedaba por liquidar era cosa de tiempo.
O todo estaba equivocado, eso no tendría que haber sucedido ese día, era una inmunda jugada del ajedrez de sesenta piezas, la alegría inútil en mitad de la peor tristeza, una llave que abría la puerta, y en mitad de la alegría sentirse triste y sucio, con la piel cansada y los ojos inundados en neblina, oliendo a noche sin sueño, a ausencia culpable, a falta de distancia para comprender si había hecho bien todo lo que había estado haciendo o no haciendo esos días, aguantando la lluvia helada en la cara, la sensación de llevar en el bolsillo una mano que no era mía, un pedazo de noche, la alegría tan tarde o a lo mejor demasiado pronto, todavía inmerecida, pero entonces, tal vez, vielleicht, maybe, forse, peut-être, ah, a lo mejor.. . todavía se podía salir a la calle y seguir andando, una llave en el bolsillo, una vuelta de llave y entrar en otra cosa. A lo mejor todavía se puede ir a la librería y conseguir otro cuaderno, uno mucho más ligero, con un lapicito como los de papá, de esos con tintas de azules imposibles, un cuandernito así, para llenarlo con esas hojas que sueltan los árboles de la plaza en otoño y las florecitas que junté para tenerte entre mis dedos un momento, o aunque sea un pasito, una pelusa.
Y todo está bien así, sin que sea por ti.
4.03.2010
ya no -
En el fondo todo era una gran mentira, una suceción de palabras bonitas y promesas sin fondo, un repetir esas cosas que alguien más ya dijo alguna vez; un poco ofuscados por el sueño de noches sin dormir, intoxicados por la oscuridad azulvioletaprofunda de siempre, llenos de esas ganas secretas que tienen todos de ver las cosas distintas, de poder sonreír sin sentirse cínicos, pensar lo mismo sin cansarse unayotravez; pero siempre mentira.
La queríamos creer; la quería creer más bien. No funcionó; la enajenación nocturna nos llevó al final a matar nuestra propia creación; nos cansamos pronto de seguir este diálogo de castillo de naipes, sacudiste la leve mesa que lo sostenía y calló entre descubrimientos amargos y ganas de desahogarse-ahogarse con literatura barata y canciones tristes
.
3.18.2010
(sin) fiebre
Y por decirlo de alguna forma
(y no como tiene que ser)
es como enfermarse con uno de esos resfriados con amígdalas
inflamadas
e Ibuprofeno cada ocho horas (7:OO - 15:OO - 23:OO) por tres días
como dijo el doctor.
De esos que te duran una semana y después se te pasan y
quedas inmune por un rato, pero te rascas la nariz igual y ya no tienes mocos porque la semana ya se esfuma entre tus manos con pañuelos suevecitos para que no duela la nariz,
que al final igual te duele montones y está roja.
Y para qué hablamos de tiempo si sé que jamás duró sólo una semana
siempre era un tiempo eterno porque no llevo la cuenta jamás.
Y siempre me enfermo en el momento menos indicado,
ese momento que queda marcado con rotuladores de colores en la linea de vida con
su respectiva música de fondo y olores y lugares, todos
bien contaminados, donde quizá otros también enfermaron, y quién
sabe cuantos pasaron alguna vez por ahí, alucinados por la fiebre,
pensando que no eran de este mundo y que la cámara lenta porque
era más bonito&alamoda y
al final vomitando cada pedazo de los otros días,
por suerte que ya pude vomitar(te).
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3.13.2010
Tonta
Y es una estupidez, una sucesión de tonterías, las promesas que no me cumplo, me voy traicionando de a poco y es que simplemente no puedo, es inevitable, una piedra con la que me gusta tropezar. Y cada tarde, cada noche que no puedo dormir, cada vez que despierto, me sorprendo pensando lo mismo, evocando los mismos recuerdos tan absurdos e inventado otros tantos imposibles, pensando por qué no, por qué así y no de otra manera.
Y escribo esto porque no sé, porque a lo mejor me equivoco, porque a lo mejor estoy enferma o un poco idiota, no mucho, un poco, pero eso es terrible; entonces me acuerdo de nuevo, y me enojo, un poco contigo, pero más por mí y es que estoy decidida a no, pero igual otra vez y otra vez y detesto todo esto.
Y lo dijimos, un poco tarde, sí, pero ya no sé si fue verdad, pareciera que no estás, ya no sé si creerte, siempre tan ahí, al alcance de la mano, pero tan lejos, siempre lejos, como de una caja de cristal a otra, mirarse, aislarse, mirarse: eso era todo.
2.26.2010
.
Lo absurdo no son las cosas, lo absurdo es que las cosas estén ahí y las sintamos como absurdas. A mí se me escapa la relación que hay entre yo y esto que me está pasando en este momento. No te niego que me está pasando. Vaya si me pasa. Y eso es lo absurdo.
Ay, no sé. De cuando en vez me sorprendo intermitente, tornasol; yo, con mis candados y mis llaves de aire, yo, que escribo con humo. No hay sustancias más letales que esas que se cuelan por cualquier parte, que se respiran sin saberlo.
Sabiendo que pienso en ti obstinadamente, como una ciega máquina, como la cifra que repite interminablemente el gongo de la fiebre, el loco que cobija su paloma en la mano, acariciándola hora a hora hasta mezclar los dedos y las plumas en una sola miga de ternura. Creo que sospecharás esto que ocurre, como yo te presiento a la distancia en tu ciudad, volviendo del paseo donde quizá juntases la misma florecita, un poco por botánica, un poco porque aquí, porque es preciso que no estemos tan solos, que nos demos un pétalo, aunque sea un pasito, una pelusa.
Me diste el frío, la distancia, el amargo café de medianoche entre mesas vacías. Siempre empezó a llover en la mitad de la película, creo que lo sabías y que favoreciste la desgracia. Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo, todo eso es tan poco; yo lo quiero de vos porque te quiero.
Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo, pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco con ese pelo lacio, esa sonrisa.
Además te quiero, y hace tiempo y frío.
Además te quiero, y hace tiempo y frío.
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2.16.2010
Un poco .
Es un poco enfermo, un poco triste quizá. Pasar una noche (una?) reviviendo buenos momentos ajenos, un tanto apenado porque no perteneces, porque no viviste, porque nunca estarás. Envidiando de a pedacitos, siempre tan ajena a todo eso, inventando razones, diálogos, encuentros, sonrisas y secretos. Comparándolos con los "Once upon a time" de los cuentos clásicos (sabes que no es tan así, pero son cosas que no se pueden evitar. Como el sol; estamos obligados a tolerar que el sol salga todos los días). Preocupada de por qué ya no y si es que podría ser. Impaciente, esperando algún gesto, alguna reacción, algo más. Sabiendo (en el fondo) que es tan fácil el contacto, alzar la mano y listo, un movimiento y ya; pero falta la excusa, ese algo más, el por qué. O quizá no se necesita eso, solo un poco de valor, la sonrisa, las palabras bonitas y voilá, todo está un-poco-mejor; pero es tan difícil decidirse! y siempre queda la in-seguridad, los quizá, los talvez, los y si? Pegados como rémoras a nuestro más mundano sentido común.
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Ridículo
La cuestión es, que nunca se dijo algo, algo que todos quieren explicar un poco, pero tampoco lo harán, tan avergonzados de no-sé-qué. Esperando, más bien, exigiendo, una respuesta a una pregunta que no han formulado, que está prediseñada dentro de la cabeza, por ahí, dando vueltas.
Es tragicómico ver esta lucha callada contra nosotros mismos, esta lucha de la cual no estamos muy seguros, pero por si acaso. Y ese estamos es más por poesía que por verdad, que lo más probable es que peleemos solos cada uno, o no peleemos nada o quizás mentí(mos).
Y ya me aburrí un poco de esta incertidumbre, de la lejanía, del "Ausente". Hablamos en silencio mientras sacamos imposibles conclusiones de trasnoches sin hablarnos (estas contradicciones!). Ya me duele un poco ahí, donde están los sentimientos, apenas nos conocíamos y la vida ya urdía lo necesario para des-encontrarnos minuciosamente.
Para verte como yo quería era necesario empezar por cerrar los ojos, entonces veíamos con las manos, como un vidente ciego, y como no hablábamos, se nos escurrían las ideas ridículas, un poco trastornados por todo lo que pasaba, ofuscados por el olor.
Pero siempre igual, un poco temerosos aceptarlo, por verlo.
Y las miradas secretas entre las multitudes nunca escapaban a la sonrisa, el único lugar donde se aceptaban un poquito más, seguros de que nadie los vería.
2.14.2010
Me gustaría salir corriendo
Entonces, cuando las hojas cuadriculadas se disparan, los pájaros despegan coloridos entre el bullicio y el papel y los recuerdos de momentos congelados en polaroid. Los plumíferos de papel van con sus colores primarios derechito a meterse ahí donde no les incumbe con la excusa de los gritos tan molestos del pequeño, ya sabes. Y las burbujas impertinentes que se escapan por la puerta y se pierden transparentes, justo cuando podrían socorrerme de la inundación de afección púrpura, pero la puerta ya se cerró y el verde se puso a improvisar, ocultando los gritos del pequeño, las conversaciones de living room y los "plap" de las burbujas reventadas.
Lo peor es cuando llega a esas canciones viejas con letras perfectamente aplicables se cuelan entre las palabras irregulares que se desparraman, inconscientes de su propia desgracia, algo así como cuando das vuelta el café y todos se espantan y el mantel bordado y la mesa de la abuela.
Igual es un poco aburrido estar entre estas paredes tapizadas de arte y libros de culto, ventana-lmente luminosa y resbaladiza con pisos de madera, donde el bichito se come a la gente y no hay momento para huir de este soporífero espacio, reptante, vegetal, sofocante, viejisísimo y monótono al que llegué en tren, ahora que los boletos ya no son de cartón (qué tiempos!), un poco obligada por el verano y las llamadas insistentes.
12.15.2009
Entretecho
Creo que todo fue culpa de los dibujos, del cuadrado negro y profundo, con olor a sol y a recuerdo, un olor caliente que te hace picar la nariz.. .Ay, nostalgia. Supongo que a los 6, 7, 8, 9, andá a saber tú (o yo), tampoco quería olvidarme de lo que estaba pensando, o quizás ni siquiera lo pensé. Au revoir Pepe Lunar y Marga-Soles! nadiequiereeso
Toda la culpa la tiene la carpeta tricolor, los blocks viejos, los lápices gastados, los jugetes desteñidos.
Al levantar la tapa con ojos manos pies curiosos, me sumergí (como cuando te hacés bolita y saltás al agua, pero sin pensarlo tanto) en un mundo de reminiscencia pueril, llena de papel volantín, acuarelas, colores fuertes, suaves, hojitas secas y ah, cómo olvidarlo, pepes lunares y marga-soles.
Sí, ustedes tienen toda la culpa. Por (re)encontrarme con ustedes, ahora(día, noche) estoy más triste, y sigo pensando en recuerdos, olvidos y demáses, y no quiero no acordarme después de todas estas cosas, cuando ese bichito que anda y anda al que le decimos tiempo, ande y ande más y más y se vaya lejos y se me queden los papel volantín, las acuarelas, los colores fuertes, suaves, las hojitas secas bien atrás.. . Quizá por eso escribo, quizá por eso saco tantas fotos, porque no quiero tener que abrir de nuevo el entretecho para acordarme de cómo era, más bien porque no quiero que me pique la naríz.
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