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11.20.2016

h o m e s i c k

asomarme a la ventana me da nostalgia. ver todas las hojas del otoño allí, el olor a malvarrosa, la parra que nunca dio uvas, todos los proyectos a los que nunca volviste pero hubieran sido tan lindos porque nada es más lindo que las piedras, la greda húmeda de la que surge todo.
no quiero irme, ni siquiera estoy allá pero no quiero irme porque allá es el único lugar donde sentía que podía volver. home is where the heart is pero yo no sé bien dónde es eso. era contigo, allá, pero ahora te vas -nos vamos- y no sé qué hacer, no puedo ayudarte, solo llorar desde muy lejos porque ya extraño todo eso que nunca quise. ni siquiera me gustaba mucho pero era andar descalza todo el tiempo, quedarme hasta tarde en los sillones, ir a buscar comida en calzones.
los grillos que entraban a cantar a la habitación, esa fertilidad absurda de la tierra que volvía el suelo naranja y suave todos los veranos y que tú convertías en mermeladas, la enredadera que creció tanto que colonizó un cuarto del patio para florecerle a las abejas, lo extrañaba pero sabía que estaba ahí, que podía volver si me atrevía a sólo seis horas del mar. ahora me siento más extraña que nunca, donde sea que estés my heart isn't there y tampoco está entre estas cuatro paredes.
no está ni en mis cosas ni en las tuyas, mucho menos en las nuestras, no era ni los árboles ni el entretecho ni las termitas pero era nuestro, era el tiempo, era el primer día de colegio y los abrazos y nuestro desorden y las bromas y el llanto y la seguridad de que todo sería así, que así estaba bien, que éramos felices.

ya no soy de ningún lado pero quiero volver

5.29.2014

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que vergüenza esta vergüenza, que asco esta pena, esto de mirar y sentir lo ajeno, ni siquiera saber si es ajeno, pero sentir como propio aquello, arrugar la nariz, es inútil intentar, pero allá acá, en el fondo querer eso. desde aquí dentro te pienso, y te hablo a vos y vos allí, sí, principalmente a vos que me conocés sin siquiera intentarlo porque somos tan espejo, tan plantitas del mismo macetero que no me lo quiero creer, porque creceré igual a ti y yo no quería. porque me escribís cosas y me confundes, yo no sé que quiero pero no quería ser como vos, y cuando estas lejos te pienso y admiro, pero de acá tan cerca veo las pocitas de técafé y veo la misma tristeza que veo todas las mañanas en todos los vidrios, pero mas antigua, más larga. mencionas que fui semilla, que fui solo ojos, cafecitoverdecielo, y yo, en mi propio pedacito de infierno, de tierra color cielo, lluevo y creo tormentas porque sé que estás parado aquí mismo, quizá más allá pero aquí al fin y al cabo, porque siento (sí, todo lo siento) que si yo hubiera, que si yo fuese, que si, y siempre yo, porque tengo algo roto acá y no puedo arreglarlo, quizá fue así siempre, quizá para todos está roto pero solo a mi me duele, y no sé, nunca sé, y nunca sabré porque no quiero preguntarte, porque no puedo preguntarte, porque también tengo roto eso que te hace decir las cosas importantes, y solo silencios salen de mi mientras me trago de a poquito todas las palabras, y van ocupando primero mis pulmones, cerrando mi garganta, llenando mi cabeza, llegando a cada rinconcito de este universo encerrado en una caja hasta que se me salen por los dedos y los ojos, hilitos de tinta, de tierra, pero siempre de antes, cosas viejas, nostaligias, errores. te pienso y te extraño, o extraño esa otra vida que no tengo pero que está al lado mio, esa en la que yo dije "sí" en ves de "no", en la que tu no creíste mi mentira ni aceptaste mi silencio, y seguiste el pajarillo hasta atraparlo, sin dejarlo ir.

12.30.2013

Ahora que te vi sé que es cierto, que la piel, que tus ojos. Nostalgia a la vuelta de la esquina, como siempre, pero esta vez no es mi imaginación. Creciste como un arbolito en cada uno de mis pedacitos de tierra, y tus raíces se metieron hasta lo más profundo, rompiendo, escarbando, sosteniendo.
En tu boca una puerta oscura, vuelo como pajarito herido hacia un refugio, tu oscuridad me acoge y reconforta, pero ya no hay oscuridad, ya no hay puerta, ya no hay tu boca ni la mia ni mucho menos las dos juntas. Las arañas van tejiendo esa red que me envuelve, todo porque los engranajes no se mueven más y el óxido y el tiempo y la humedad
detuslágrimas (pero sobre todo el tiempo y quizá la distancia) fueron los culpables. Ah, qué es esto aquí dentro, ocupa tanto espacio, el vacío, la falta. En cada recuerdo erguido con tinta en el cuarto de los espejos, estás como una hojita en mis libros, una hojita en mi cara, una más de las hojitas que decidió suicidarse para mi, hojas amontonadas, hojas muertas, putrefacción de la antes-vida, ¿qué hago sin el verde, sin tu sombra?