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5.29.2014

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que vergüenza esta vergüenza, que asco esta pena, esto de mirar y sentir lo ajeno, ni siquiera saber si es ajeno, pero sentir como propio aquello, arrugar la nariz, es inútil intentar, pero allá acá, en el fondo querer eso. desde aquí dentro te pienso, y te hablo a vos y vos allí, sí, principalmente a vos que me conocés sin siquiera intentarlo porque somos tan espejo, tan plantitas del mismo macetero que no me lo quiero creer, porque creceré igual a ti y yo no quería. porque me escribís cosas y me confundes, yo no sé que quiero pero no quería ser como vos, y cuando estas lejos te pienso y admiro, pero de acá tan cerca veo las pocitas de técafé y veo la misma tristeza que veo todas las mañanas en todos los vidrios, pero mas antigua, más larga. mencionas que fui semilla, que fui solo ojos, cafecitoverdecielo, y yo, en mi propio pedacito de infierno, de tierra color cielo, lluevo y creo tormentas porque sé que estás parado aquí mismo, quizá más allá pero aquí al fin y al cabo, porque siento (sí, todo lo siento) que si yo hubiera, que si yo fuese, que si, y siempre yo, porque tengo algo roto acá y no puedo arreglarlo, quizá fue así siempre, quizá para todos está roto pero solo a mi me duele, y no sé, nunca sé, y nunca sabré porque no quiero preguntarte, porque no puedo preguntarte, porque también tengo roto eso que te hace decir las cosas importantes, y solo silencios salen de mi mientras me trago de a poquito todas las palabras, y van ocupando primero mis pulmones, cerrando mi garganta, llenando mi cabeza, llegando a cada rinconcito de este universo encerrado en una caja hasta que se me salen por los dedos y los ojos, hilitos de tinta, de tierra, pero siempre de antes, cosas viejas, nostaligias, errores. te pienso y te extraño, o extraño esa otra vida que no tengo pero que está al lado mio, esa en la que yo dije "sí" en ves de "no", en la que tu no creíste mi mentira ni aceptaste mi silencio, y seguiste el pajarillo hasta atraparlo, sin dejarlo ir.

9.10.2013

Insignificancia de medianoche, no se por qué la angustia, por qué la pena. Corazón circular, es lo mismo de hace un tiempo pero no, fue el otoño, yo miraba tu perfil pero tu no me mirabas a mi, yo te miro hasta con los ojos que no tengo, por todas partes, aprendí a encontrar tu risa entre el ruido de fondo, tu risa como olas, como piedritas. Hablo con nadie y con todos, aquí dentro, todos los días pero sobre todo en las noches ahora que la luna ya no me ve. El calor me ablanda un poco, las nostalgias me vienen como flores en primavera. Siento que te quiero terriblemente pero no estoy segura de qué es sentir, de si siento bien, de si
Por más que quiera no puedo recordar tus ojos, yo se que eran como tierra, como el café que no te gusta. Cuando me extrañas las polillas salen de los libros que no leí pero que me acompañan todas las noches, y ese temblor constante que incluye estar vivo se detiene o se estremece un poco más y sé que es como prender una vela, una barriguita de luciérnaga, una estrella de noche. Escribir es un pensar constante y terrible ahora, las palabras se me atoran en algún lado y provocan diluvios y volcanes enojados porque el sol no sale o porque sale pero está nublado. Por tu culpa soy una polilla más chocando con la lucecita, ciega ya de tanta luz. Puedo evocar tus manos, pero ni siquiera eso, una textura de piel y piel, suave como cualquier cosa, tu pelo suave, tus ojos suaves. Me sé más tu rutina que la mía, a la distancia estamos más cerca que de cualquier otra manera, nos adivinamos y nos repetimos como el peor de los espejos, casi puedo verte sentado ahí, de pie allá, durmiendo aquí, aquí, muy cerca, tocas mi nariz, acaricio tus ojos despacio y sin tocarte porque en realidad no estás y solo eres mi pensamiento .

4.24.2013

pedacitos

Y extrañarte tanto aunque apenas
Pensar, cada minuto en el qué

Olvido todo menos tus palabras, quise contarte los lunares de la cara para poder pensar más en ti pero hasta eso olvidé. No puedo recordar tu risa, ni tus ojos, ni tus manos.


Aire frío en mi cara esta mañana. Como todas las mañanas. 
Si me fuese por otro camino quizá te encontraría. ¿Y entonces qué?

3.09.2012

Camino sin ritmo y el sol me molesta, me siento cansada, el futuro me agobia. Siento que no vale la pena hacer algo que alguien ya hizo, y lo hizo mejor que yo, no tiene sentido, eso no es para mi. También me da un poco de  pena, hay personas que creen que yo puedo ser muchas cosas, pero si miro hacia adelante no veo alguna cosa que me indique una dirección, ni siquiera la errada.

Camino mirando mirando mis zapatillas, están rotas y se ve el calcetín en el pie derecho. He caminado estas calles por años, pero nunca supe cómo se llamaban, tampoco me importa, si lo supiera seguramente lo olvidaría.

Encuentro lo que fui a buscar y vuelvo a mi casa, nadie me espera, todos esperan algo de mi y lo único que quiero es poder respirar en el agua, volar, o volverme invisible. Detener el tiempo, quizá retroceder un poco, tener mucho tiempo libre y pocas ganas de dormir para leer todos los libros que me quedan, poder entender a los que dominan el mundo, no obedecer al cuerpo
y seguir viviendo.

8.25.2011

adentro:

Yo no sé que será, estos ciclos que se repiten, esa sensación de  estar encerrada en un círculo, en la vida, y no poder cruzar. Asomarse apenas al otro lado, encontrar a veces, ahí donde no se repite, un pedacito de lo otro. Ir guardando cosas, no sé dónde, ahí a dentro, y te van pesando un poco, cada vez más, te cansás de todo, de nada, de estar. 
Escribir siempre lo mismo, sentir lo mismo, buscar aquello que sea un puente hacia lo otro mientras se vive igual que siempre. Cruzar, casi, el puente, en cada hoja de árbol a contraluz, en la tinta del lápiz, en el gusano que se llevó el pájaro, en los surcos de la piel. 
Andar con los ojos cansados y las manos extrañas, ideas en la cabeza y sin palabras para decir. No hablo, no escribo, no en realidad, intento, pero yo no sé hacer esas cosas, decir cómo estoy, qué pasa aquí dentro, es mejor así. 
Me aburro de la gente, de la ciudad, de no estar en otro lado, no sé qué hacer, la enfermedad moderna me atrapa de vez en cuando pero sé que en este momento no está, si estuviese no escribiría. 
Se acaba todo y no alcanzo a nada, se me acabó un día y no alcancé a terminar, se me acaban las palabras, me acabo yo. 
Quiero salir de este espiral, caminar por la vereda del frente, me cansé de las repeticiones, del absurdo, no encuentro lo que busco, no ahora, ni aquí. Le escribo a mis muertos favoritos esperando encontrar en algún lado una respuesta, escondida en el libro que aún no leo, o en la película que nunca vi, dialogar con ellos de café a tumba, porque sé que ellos buscaron, todos buscan, algún día se darán cuanta y harán algo. 
Tengo tantas cosas dentro, 
pero no hay puente, 
no hay hombre cruzando el puente, 
llega a ninguna parte. 

1.13.2011

pájaroplumaárbolhojatinta



Subir y bajar por la cima de cada montaña, de cada cerro, de todos los altibajos del tiempo. Bajar corriendo para darse cuenta de que abajo siempre estuvo lo más verde, lo más oscuro.
Buscar cada huella dejada sin querer, encontrarte en cada hoja, cada página. Encontrar la llave de algo, llevarla con seguridad en el bolsillo hasta que por esos caprichos de los pantalones, el bolsillo decide dejarla caer a medio camino.
Entonces una noche sueñas porque afuera (o adentro) llueve demasiado. Y en el sueño todo es. Aceptar que ya no hay llave, que la puerta no está cerrada y para abrirla no se necesita algo.


Al despertar, recoger de a pedacitos el recuerdo. Decidir olvidar mientras, uno a uno, los recuerdos se miran y queman como las hojas de aquel cuaderno que alguna vez estuvo.


- - -  - + + + +  ++

12.14.2010

.  sentir el ritmo, el viento. Tal vez caer. O subir. Los lentos pasos, miradas de reojo. Abajo adentro una sombra viva tiembla y brilla.Y cómo decírtelo, es casi morir un poco, una certeza de algo, una luciérnaga en la noche.
De golpe tus ojos, 
profundos 
marinos

ciegos. 


Los mueve una corriente inevitable, los llevan lejos. Y cuando sean tus ojos los que tienen la certeza no tendremos qué decir.


Morirse de nube, de viento, de nube en el viento y nada más.


Siempre es más, siempre hay algo más, algo que no te quiero decir, que no te diré nunca porque nunca aprendí a hablar. Porque no entendés mis palabras. Tenés una pelusa en el ojo. Una pelusa que el viento no quita. Que no me deja entrar.


El sentimiento de no estar del todo se queda, está pegado en todas partes, un olor aderido a la nariz. Entonces, tal vez este la lluvia como una salvación. Sí la lluvia. Que nos llueva luz por todos lados. Una lluvia tupida y húmeda que arruine los techos y los libros. Los atlas con todos los ríos del mundo, ríos verdes, serpenteantes, cristalinos, ríos metafísicos. Esos que nos atraviesan y nos llevan a sus profundidades. Entrar al río como mi mano en tu pelo. 


Ahogarme en el río para llegar a lo otro. Para que ninguna pelusa no me deje entrar. Porque ya no querré entrar, no estarán tus ojos ni los ríos ni la lluvia. Donde sólo lluvia y árboles y cielos limpios y nada de pelusas rojasazulesblancas por la ventana. 
Y ojalá lleguen las mariposas amarillas.

10.26.2010

*

Es como ir rascando de a poco con la uña y ojos brillantes, con ansias de volver a ver aquello tantas veces olvidado.
De golpe recordar aquel patio, el viejo árbol y los incontables tréboles; el día ya casi arrojándose al mar.
La absurda esperanza, las nebulosas imprecisas; la hora de las nostalgias, cuando uno se deja corromper por esas ausencias que llamamos recuerdos y hay que remendar con palabras y con imágenes tanto hueco insaciable.

Y la tierra se abre, los colores se derraman, el tiempo se deshoja.
 Todo se cubre con miles de sucias mariposas de papel.


Y te das cuenta de que siempre estuvo ahí.

*

7.14.2010

Y es una cinta eterna.
Un olor a noche vacía, a no-sé-dónde.

Siempre esa perpetuación del destino, la perfección eterna del cosmos.
Y es que es como si no pasara, un sueño perdido.
Yo a punto de caer al vacío y tú recordándome viejas historias. Qué más da; ya pasaron los minutos, ya los mataste todos, ya los mentiste. Y nunca pude preguntarte por qué; para qué hacerlo, porqué revivir el tiempo
que se des-hace
se des-hoja
se des- .

No es necesario que entiendas. No es necesario que preguntes.
Hay cosas que brotan, que fluyen, que son.
Y dejemos que se vayan, se derriten, se evaporen como el tiempo. Dejemos que fluyan, que el árbol crezca, que las hojas caigan .
~

5.23.2010

y así siempre va a estar bien .

Y qué importaba estar parada al medio de la nada, estar sin paraguas bajo la lluvia, llevar horas atrasada y querer seguir ahí. Qué importaba que fuera tarde, que no supiera donde estaba, que apenas me quedara dinero si era como redimir todo aquello, una lenta lluvia de renuncias y respuestas. 
 Todo estaba muy bien así, cuando por fin se podía cerrar el libro con una sonrisa, empezar a olvidar un poco y a respirar mejor. Se te olvida, se nos olvida; se me olvida y así siempre va a estar bien. Y era bonito poder perdonar así; dejar tantas cosas de lado ante aquellas confesiones de último minuto, tener otro motivo para sonreír en silencio cuando nadie mira.. . encontrándole el sentido a tantas horas de lo mismo, a esas nostalgias intermitentes de cuarto de hora cuando no había en qué más pensar. 
Y quizás llegue el día en yo deje de tener pena y todo esto se vaya, todas estas frases las limpie un algodón remojado con colonia o un corrector de esos que ya vienen secos para no tener que esperar, pero con la colonia se vería más bonito, los colores del lapicero bien mezclados y etílicos, con mareos de inhalaciones y risas maníacas de que por fin se acabó . Y quizá podía usarse un poco de lluvia para llorar entre medio; para reír-se de todo y gritar; para saltar y hacerle cariño a los perros . Y si levantas la mirada y ves miles de lucecitas caer (porquesiempreloquisisteasí) y un poco para copiarle a la señora que escribió ese libro tan bonito que casi nadie lee, y ahí está lo triste de nuevo, siempre está. 
Y además todos los días deberían ser así, para estar más triste, para no hablar tanto, y tener siempre más frío.

4.03.2010

ya no -

En el fondo todo era una gran mentira, una suceción de palabras bonitas y promesas sin fondo, un repetir esas cosas que alguien más ya dijo alguna vez; un poco ofuscados por el sueño de noches sin dormir, intoxicados por la oscuridad azulvioletaprofunda de siempre, llenos de esas ganas secretas que tienen todos de ver las cosas distintas, de poder sonreír sin sentirse cínicos, pensar lo mismo sin cansarse unayotravez; pero siempre mentira.
La queríamos creer; la quería creer más bien. No funcionó; la enajenación nocturna nos llevó al final a matar nuestra propia creación; nos cansamos pronto de seguir este diálogo de castillo de naipes, sacudiste la leve mesa que lo sostenía y calló entre descubrimientos amargos y ganas de desahogarse-ahogarse con literatura barata y canciones tristes

.

3.18.2010

(sin) fiebre

Y por decirlo de alguna forma
(y no como tiene que ser)
es como enfermarse con uno de esos resfriados con amígdalas
inflamadas
e Ibuprofeno cada ocho horas (7:OO - 15:OO - 23:OO) por tres días
como dijo el doctor.
De esos que te duran una semana y después se te pasan y
quedas inmune por un rato, pero te rascas la nariz igual y ya no tienes mocos porque la semana ya se esfuma entre tus manos con pañuelos suevecitos para que no duela la nariz,
que al final igual te duele montones y está roja.
Y para qué hablamos de tiempo si sé que jamás duró sólo una semana
siempre era un tiempo eterno porque no llevo la cuenta jamás.
Y siempre me enfermo en el momento menos indicado,
ese momento que queda marcado con rotuladores de colores en la linea de vida con
su respectiva música de fondo y olores y lugares, todos
bien contaminados, donde quizá otros también enfermaron, y quién
sabe cuantos pasaron alguna vez por ahí, alucinados por la fiebre,
pensando que no eran de este mundo y que la cámara lenta porque
era más bonito&alamoda y
al final vomitando cada pedazo de los otros días,
por suerte que ya pude vomitar(te).

3.13.2010

Tonta

Y es una estupidez, una sucesión de tonterías, las promesas que no me cumplo, me voy traicionando de a poco y es que simplemente no puedo, es inevitable, una piedra con la que me gusta tropezar. Y cada tarde, cada noche que no puedo dormir, cada vez que despierto, me sorprendo pensando lo mismo, evocando los mismos recuerdos tan absurdos e inventado otros tantos imposibles, pensando por qué no, por qué así y no de otra manera.
Y escribo esto porque no sé, porque a lo mejor me equivoco, porque a lo mejor estoy enferma o un poco idiota, no mucho, un poco, pero eso es terrible; entonces me acuerdo de nuevo, y me enojo, un poco contigo, pero más por mí y es que estoy decidida a no, pero igual otra vez y otra vez y detesto todo esto.
Y lo dijimos, un poco tarde, sí, pero ya no sé si fue verdad, pareciera que no estás, ya no sé si creerte, siempre tan ahí, al alcance de la mano, pero tan lejos, siempre lejos, como de una caja de cristal a otra, mirarse, aislarse, mirarse: eso era todo.

2.26.2010

.



Lo absurdo no son las cosas, lo absurdo es que las cosas estén ahí y las sintamos como absurdas. A mí se me escapa la relación que hay entre yo y esto que me está pasando en este momento. No te niego que me está pasando. Vaya si me pasa. Y eso es lo absurdo.

Ay, no sé. De cuando en vez me sorprendo intermitente, tornasol; yo, con mis candados y mis llaves de aire, yo, que escribo con humo. No hay sustancias más letales que esas que se cuelan por cualquier parte, que se respiran sin saberlo.

Sabiendo que pienso en ti obstinadamente, como una ciega máquina, como la cifra que repite interminablemente el gongo de la fiebre, el loco que cobija su paloma en la mano, acariciándola hora a hora hasta mezclar los dedos y las plumas en una sola miga de ternura. Creo que sospecharás esto que ocurre, como yo te presiento a la distancia en tu ciudad, volviendo del paseo donde quizá juntases la misma florecita, un poco por botánica, un poco porque aquí, porque es preciso que no estemos tan solos, que nos demos un pétalo, aunque sea un pasito, una pelusa.

Me diste el frío, la distancia, el amargo café de medianoche entre mesas vacías. Siempre empezó a llover en la mitad de la película, creo que lo sabías y que favoreciste la desgracia. Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo, todo eso es tan poco; yo lo quiero de vos porque te quiero.
Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo, pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco con ese pelo lacio, esa sonrisa.
Además te quiero, y hace tiempo y frío.