Mostrando entradas con la etiqueta frío. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta frío. Mostrar todas las entradas

10.26.2010

*

Es como ir rascando de a poco con la uña y ojos brillantes, con ansias de volver a ver aquello tantas veces olvidado.
De golpe recordar aquel patio, el viejo árbol y los incontables tréboles; el día ya casi arrojándose al mar.
La absurda esperanza, las nebulosas imprecisas; la hora de las nostalgias, cuando uno se deja corromper por esas ausencias que llamamos recuerdos y hay que remendar con palabras y con imágenes tanto hueco insaciable.

Y la tierra se abre, los colores se derraman, el tiempo se deshoja.
 Todo se cubre con miles de sucias mariposas de papel.


Y te das cuenta de que siempre estuvo ahí.

*

7.14.2010

Y es una cinta eterna.
Un olor a noche vacía, a no-sé-dónde.

Siempre esa perpetuación del destino, la perfección eterna del cosmos.
Y es que es como si no pasara, un sueño perdido.
Yo a punto de caer al vacío y tú recordándome viejas historias. Qué más da; ya pasaron los minutos, ya los mataste todos, ya los mentiste. Y nunca pude preguntarte por qué; para qué hacerlo, porqué revivir el tiempo
que se des-hace
se des-hoja
se des- .

No es necesario que entiendas. No es necesario que preguntes.
Hay cosas que brotan, que fluyen, que son.
Y dejemos que se vayan, se derriten, se evaporen como el tiempo. Dejemos que fluyan, que el árbol crezca, que las hojas caigan .
~

5.23.2010

y así siempre va a estar bien .

Y qué importaba estar parada al medio de la nada, estar sin paraguas bajo la lluvia, llevar horas atrasada y querer seguir ahí. Qué importaba que fuera tarde, que no supiera donde estaba, que apenas me quedara dinero si era como redimir todo aquello, una lenta lluvia de renuncias y respuestas. 
 Todo estaba muy bien así, cuando por fin se podía cerrar el libro con una sonrisa, empezar a olvidar un poco y a respirar mejor. Se te olvida, se nos olvida; se me olvida y así siempre va a estar bien. Y era bonito poder perdonar así; dejar tantas cosas de lado ante aquellas confesiones de último minuto, tener otro motivo para sonreír en silencio cuando nadie mira.. . encontrándole el sentido a tantas horas de lo mismo, a esas nostalgias intermitentes de cuarto de hora cuando no había en qué más pensar. 
Y quizás llegue el día en yo deje de tener pena y todo esto se vaya, todas estas frases las limpie un algodón remojado con colonia o un corrector de esos que ya vienen secos para no tener que esperar, pero con la colonia se vería más bonito, los colores del lapicero bien mezclados y etílicos, con mareos de inhalaciones y risas maníacas de que por fin se acabó . Y quizá podía usarse un poco de lluvia para llorar entre medio; para reír-se de todo y gritar; para saltar y hacerle cariño a los perros . Y si levantas la mirada y ves miles de lucecitas caer (porquesiempreloquisisteasí) y un poco para copiarle a la señora que escribió ese libro tan bonito que casi nadie lee, y ahí está lo triste de nuevo, siempre está. 
Y además todos los días deberían ser así, para estar más triste, para no hablar tanto, y tener siempre más frío.