Camino sin ritmo y el sol me molesta, me siento cansada, el futuro me agobia. Siento que no vale la pena hacer algo que alguien ya hizo, y lo hizo mejor que yo, no tiene sentido, eso no es para mi. También me da un poco de pena, hay personas que creen que yo puedo ser muchas cosas, pero si miro hacia adelante no veo alguna cosa que me indique una dirección, ni siquiera la errada.
Camino mirando mirando mis zapatillas, están rotas y se ve el calcetín en el pie derecho. He caminado estas calles por años, pero nunca supe cómo se llamaban, tampoco me importa, si lo supiera seguramente lo olvidaría.
Encuentro lo que fui a buscar y vuelvo a mi casa, nadie me espera, todos esperan algo de mi y lo único que quiero es poder respirar en el agua, volar, o volverme invisible. Detener el tiempo, quizá retroceder un poco, tener mucho tiempo libre y pocas ganas de dormir para leer todos los libros que me quedan, poder entender a los que dominan el mundo, no obedecer al cuerpo
y seguir viviendo.
Drama Cromático
y yo me ahogaba en la superficie de sus colores.
12.29.2011
He navegado todo el día, mi habitación es un navío en altamar, más azul que el cielo, más azul que nunca.
La mer est vivant, y creo que (me) entró un poco de agua, la marea inquieta no me deja tranquila.
Un ave me canta al oído, pero no es la misma que me despertó ayer. Hoy pinté nubes.Tengo sueño, me acostumbré tanto a estar dormida que no quiero despertar mañana, intento que la música me ayude, pero no funciona demasiado. Si cierro los ojos es como si estuviese girando. Escribí esto antes, y entonces sonaba mejor. Ahora no me gusta, no sé cómo arreglarlo, au revoir.
9.17.2011
Me duelen los ojos, por fin es hora de las pastillas, las pastillas no sirven para nada, malditas, me duele un lugar incierto en la frente, creo que debería descansar. Necesito hablar pero no puedo, tengo la boca seca. Afuera hay un señor que sabe imitar aves. Hace poco leí algo que había olvidado, horas malditas de hace unos años atrás. Hace tiempo que no escribía tan seguido, nunca había escrito así, no sé qué será, las palabras se me salen solas, apenas pienso, aunque quisiera no podría pensar, no quiero tener fiebre otra vez, quiero dormir por tres días, quiero que se termine.
9.15.2011
9.11.2011
Madrugada in-consiente, tengo frío, gente se ríe fuera, es temprano, es tarde y en unas horas tengo que despertarme de nuevo, no puedo dormir, no quiero dormir, tengo sueño, la luz no abriga y estoy gastando mucha luz, me siento mal por eso, me duele la garganta, el liquido para hacer burbujas huele a limpiador de ventanas y se derramó en la libreta, el lápiz que no me gusta demasiado ya no escribe, no me gustó como quedó el mándala, no puedo terminar el libro,
TENGO que
terminar-
lo
.
TENGO que
terminar-
lo
.
Etiquetas (de esas que pican)
enferma,
insomnio,
instantánea
9.01.2011
pelao'
Un día como hoy, hace cuánto tiempo ya? vos te fuiste y dejaste a todos tristes, pelado querido.
A veces en las noches te recuerdo y me da pena, soy tan llorona. Aquella vez no lloré, sólo cuando volví, me di cuenta de lo que había pasado. Que cuando fuera a esa casa no te vería nunca más, que nunca más me irías a dejar al colegio, que no me verías crecer y nunca podríamos hablar de Grecia, de Puzo, de Benítez.
En este momento a penas veo lo que escribo, con la pena todo se vuelve borroso siempre.
Siempre que te recuerdo pienso en lo mismo, me encantaría que estuvieses ahora, ¡podríamos hablar tanto! Casán también nos dejó, hace poco, tenía 119 años! Pensamos que se iría contigo, pero duró más que tú. Todos nos pusimos muy tristes, Raúl también lloró.
Estoy triste pero ya no lloro porque mi mamá me ve.
Me acuerdo de ti con los cigarros, a veces en pañuelos de colores muy usados te encuentro también.
No sé por qué no escribí esto metafóricamente, no podía. Esta noche te extrañaré otra vez.
Me gustaba tu voz de árbol viejo, tus ojos extraños, tu boca seria, la riza huidiza.
Cuando era pequeña te lo dije, ¿por qué no escuchaste? Pero ya no importa, vos ya no estás, nunca más lo estarás. Te quiero.
P.S.: Nunca supe tu color favorito.
erescáncerydelirio.
A veces en las noches te recuerdo y me da pena, soy tan llorona. Aquella vez no lloré, sólo cuando volví, me di cuenta de lo que había pasado. Que cuando fuera a esa casa no te vería nunca más, que nunca más me irías a dejar al colegio, que no me verías crecer y nunca podríamos hablar de Grecia, de Puzo, de Benítez.
En este momento a penas veo lo que escribo, con la pena todo se vuelve borroso siempre.
Siempre que te recuerdo pienso en lo mismo, me encantaría que estuvieses ahora, ¡podríamos hablar tanto! Casán también nos dejó, hace poco, tenía 119 años! Pensamos que se iría contigo, pero duró más que tú. Todos nos pusimos muy tristes, Raúl también lloró.
Estoy triste pero ya no lloro porque mi mamá me ve.
Me acuerdo de ti con los cigarros, a veces en pañuelos de colores muy usados te encuentro también.
No sé por qué no escribí esto metafóricamente, no podía. Esta noche te extrañaré otra vez.
Me gustaba tu voz de árbol viejo, tus ojos extraños, tu boca seria, la riza huidiza.
Cuando era pequeña te lo dije, ¿por qué no escuchaste? Pero ya no importa, vos ya no estás, nunca más lo estarás. Te quiero.
P.S.: Nunca supe tu color favorito.
erescáncerydelirio.
8.29.2011
en volá siempre tuviste razón, no tengo alma y por eso remo para un sólo lado, no cruzo el puente y las puertas automáticas del súper no me abren.
Etiquetas (de esas que pican)
instantánea
8.25.2011
adentro:
Yo no sé que será, estos ciclos que se repiten, esa sensación de estar encerrada en un círculo, en la vida, y no poder cruzar. Asomarse apenas al otro lado, encontrar a veces, ahí donde no se repite, un pedacito de lo otro. Ir guardando cosas, no sé dónde, ahí a dentro, y te van pesando un poco, cada vez más, te cansás de todo, de nada, de estar.
Escribir siempre lo mismo, sentir lo mismo, buscar aquello que sea un puente hacia lo otro mientras se vive igual que siempre. Cruzar, casi, el puente, en cada hoja de árbol a contraluz, en la tinta del lápiz, en el gusano que se llevó el pájaro, en los surcos de la piel.
Andar con los ojos cansados y las manos extrañas, ideas en la cabeza y sin palabras para decir. No hablo, no escribo, no en realidad, intento, pero yo no sé hacer esas cosas, decir cómo estoy, qué pasa aquí dentro, es mejor así.
Me aburro de la gente, de la ciudad, de no estar en otro lado, no sé qué hacer, la enfermedad moderna me atrapa de vez en cuando pero sé que en este momento no está, si estuviese no escribiría.
Se acaba todo y no alcanzo a nada, se me acabó un día y no alcancé a terminar, se me acaban las palabras, me acabo yo.
Quiero salir de este espiral, caminar por la vereda del frente, me cansé de las repeticiones, del absurdo, no encuentro lo que busco, no ahora, ni aquí. Le escribo a mis muertos favoritos esperando encontrar en algún lado una respuesta, escondida en el libro que aún no leo, o en la película que nunca vi, dialogar con ellos de café a tumba, porque sé que ellos buscaron, todos buscan, algún día se darán cuanta y harán algo.
Tengo tantas cosas dentro,
pero no hay puente,
no hay hombre cruzando el puente,
llega a ninguna parte.
Escribir siempre lo mismo, sentir lo mismo, buscar aquello que sea un puente hacia lo otro mientras se vive igual que siempre. Cruzar, casi, el puente, en cada hoja de árbol a contraluz, en la tinta del lápiz, en el gusano que se llevó el pájaro, en los surcos de la piel.
Andar con los ojos cansados y las manos extrañas, ideas en la cabeza y sin palabras para decir. No hablo, no escribo, no en realidad, intento, pero yo no sé hacer esas cosas, decir cómo estoy, qué pasa aquí dentro, es mejor así.
Me aburro de la gente, de la ciudad, de no estar en otro lado, no sé qué hacer, la enfermedad moderna me atrapa de vez en cuando pero sé que en este momento no está, si estuviese no escribiría.
Se acaba todo y no alcanzo a nada, se me acabó un día y no alcancé a terminar, se me acaban las palabras, me acabo yo.
Quiero salir de este espiral, caminar por la vereda del frente, me cansé de las repeticiones, del absurdo, no encuentro lo que busco, no ahora, ni aquí. Le escribo a mis muertos favoritos esperando encontrar en algún lado una respuesta, escondida en el libro que aún no leo, o en la película que nunca vi, dialogar con ellos de café a tumba, porque sé que ellos buscaron, todos buscan, algún día se darán cuanta y harán algo.
Tengo tantas cosas dentro,
pero no hay puente,
no hay hombre cruzando el puente,
llega a ninguna parte.
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