6.18.2014

tenerlos guardaditos aquí dentro, un hojita seca con palabras secretas, un zancudo atrapado cerca del mar, la mentira amarga del primer beso, un paseo por el centro. no sé cómo hacer para volver a mi misma, para reencontrarme y juntar todos esos pedacitos de mi que se quedaron. me rompí en tantas partes por quedarme un poco en todos lados que ahora estoy reducida a una pelucita ínfima, cuando debería estar entera para abrazarte y no pensar en nada mas que en el abrazo, para concentrarme en nada más que ahora, pero en vez de eso vivo todo lo que ya viví, cada día encuentro el cofre bajo el árbol, y cada día la tormenta vuelve a inundarme, la vergüenza de cada error, de cada mentira, cada ventana fría y cada noche insomne están todos los días acá adentro o afuera, ya no sé. en el cuarto de los espejos ya no sé dónde estoy, pero en cada espejo roto me voy un poco, las sombras desaparecen cuando ya no hay luz o cuando hay demasiada, y yo de verdad ya no sé qué hacer, ya no sé que sentir, cómo sentir, qué es esto que lleva tanto tiempo acá dentro y ocupa más espacio cada vez que me quedo un poco atrás, raíces profundas de quién sabe qué cosa, un nudo interminable, perderse cada vez más pero que la tormenta nunca calme, buscar una y otra vez con el mismo resultado. mis demonios no permiten que deje de recordar(te) y no me permiten volver [y ni siquiera permiten que termine de escribir y últimamente dejo todo inconcl]

6.15.2014

me asusta tu belleza y me asusta todo lo que no sé y que creo entrever o que imagino, o lo que siento y que me viene de allá y es que me gustaría ser una pelusa o una ventana pero principalmente viajar en el tiempo y haber estado ahí. una hoja en ese árbol columpio, una manchita en ese libro que leíste pero en realidad solo quiero ver tu vida otra vez, esa que perdí porque no quise tenerte más en mi bolsillo y te dejé ahí en un rinconcito, al lado del mar porque creí que te llevaría lejos de mi y te llevó lejos pero yo también me fui y sin querer te volví a encontrar en otro rinconcito, roto, tan triste, lo peor es que en esa vil huída la quise, lo peor es que sin hablar lo haría otra vez y mil veces porque huír de mi y de ti (que somos al final como cabos sueltos de una misma cuerda) es lo único que puedo que sé hacer. ver tu vida como una pelicula, leerte como un libro, escucharte, quizá ya no me importa pero igual quiero, ávida de saber, ávida de secretos y de vidas que no me pertenecen para sentir que no estoy tan sola, para saber que a todos les duele, para saber que tu travesía por el mar y por las nubes no fue tan mala y no sentir esta piedrita, no tener esta nostalgia, que viene desde antes, de mucho antes, pero crece y crece cada vez que dejo de regar las flores, cada vez que me rindo y se las devuelvo al mar para que las cuide y les de toda esa belleza que yo no puedo entregar porque lo que se me da bien es mirar y absorber todo por los ojos, por eso tengo tantos y tan grandes, pero absorbo toda la luz y dejo las cosas mustias y muertas y

5.29.2014

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que vergüenza esta vergüenza, que asco esta pena, esto de mirar y sentir lo ajeno, ni siquiera saber si es ajeno, pero sentir como propio aquello, arrugar la nariz, es inútil intentar, pero allá acá, en el fondo querer eso. desde aquí dentro te pienso, y te hablo a vos y vos allí, sí, principalmente a vos que me conocés sin siquiera intentarlo porque somos tan espejo, tan plantitas del mismo macetero que no me lo quiero creer, porque creceré igual a ti y yo no quería. porque me escribís cosas y me confundes, yo no sé que quiero pero no quería ser como vos, y cuando estas lejos te pienso y admiro, pero de acá tan cerca veo las pocitas de técafé y veo la misma tristeza que veo todas las mañanas en todos los vidrios, pero mas antigua, más larga. mencionas que fui semilla, que fui solo ojos, cafecitoverdecielo, y yo, en mi propio pedacito de infierno, de tierra color cielo, lluevo y creo tormentas porque sé que estás parado aquí mismo, quizá más allá pero aquí al fin y al cabo, porque siento (sí, todo lo siento) que si yo hubiera, que si yo fuese, que si, y siempre yo, porque tengo algo roto acá y no puedo arreglarlo, quizá fue así siempre, quizá para todos está roto pero solo a mi me duele, y no sé, nunca sé, y nunca sabré porque no quiero preguntarte, porque no puedo preguntarte, porque también tengo roto eso que te hace decir las cosas importantes, y solo silencios salen de mi mientras me trago de a poquito todas las palabras, y van ocupando primero mis pulmones, cerrando mi garganta, llenando mi cabeza, llegando a cada rinconcito de este universo encerrado en una caja hasta que se me salen por los dedos y los ojos, hilitos de tinta, de tierra, pero siempre de antes, cosas viejas, nostaligias, errores. te pienso y te extraño, o extraño esa otra vida que no tengo pero que está al lado mio, esa en la que yo dije "sí" en ves de "no", en la que tu no creíste mi mentira ni aceptaste mi silencio, y seguiste el pajarillo hasta atraparlo, sin dejarlo ir.

12.30.2013

Ahora que te vi sé que es cierto, que la piel, que tus ojos. Nostalgia a la vuelta de la esquina, como siempre, pero esta vez no es mi imaginación. Creciste como un arbolito en cada uno de mis pedacitos de tierra, y tus raíces se metieron hasta lo más profundo, rompiendo, escarbando, sosteniendo.
En tu boca una puerta oscura, vuelo como pajarito herido hacia un refugio, tu oscuridad me acoge y reconforta, pero ya no hay oscuridad, ya no hay puerta, ya no hay tu boca ni la mia ni mucho menos las dos juntas. Las arañas van tejiendo esa red que me envuelve, todo porque los engranajes no se mueven más y el óxido y el tiempo y la humedad
detuslágrimas (pero sobre todo el tiempo y quizá la distancia) fueron los culpables. Ah, qué es esto aquí dentro, ocupa tanto espacio, el vacío, la falta. En cada recuerdo erguido con tinta en el cuarto de los espejos, estás como una hojita en mis libros, una hojita en mi cara, una más de las hojitas que decidió suicidarse para mi, hojas amontonadas, hojas muertas, putrefacción de la antes-vida, ¿qué hago sin el verde, sin tu sombra?

9.10.2013

Insignificancia de medianoche, no se por qué la angustia, por qué la pena. Corazón circular, es lo mismo de hace un tiempo pero no, fue el otoño, yo miraba tu perfil pero tu no me mirabas a mi, yo te miro hasta con los ojos que no tengo, por todas partes, aprendí a encontrar tu risa entre el ruido de fondo, tu risa como olas, como piedritas. Hablo con nadie y con todos, aquí dentro, todos los días pero sobre todo en las noches ahora que la luna ya no me ve. El calor me ablanda un poco, las nostalgias me vienen como flores en primavera. Siento que te quiero terriblemente pero no estoy segura de qué es sentir, de si siento bien, de si
Por más que quiera no puedo recordar tus ojos, yo se que eran como tierra, como el café que no te gusta. Cuando me extrañas las polillas salen de los libros que no leí pero que me acompañan todas las noches, y ese temblor constante que incluye estar vivo se detiene o se estremece un poco más y sé que es como prender una vela, una barriguita de luciérnaga, una estrella de noche. Escribir es un pensar constante y terrible ahora, las palabras se me atoran en algún lado y provocan diluvios y volcanes enojados porque el sol no sale o porque sale pero está nublado. Por tu culpa soy una polilla más chocando con la lucecita, ciega ya de tanta luz. Puedo evocar tus manos, pero ni siquiera eso, una textura de piel y piel, suave como cualquier cosa, tu pelo suave, tus ojos suaves. Me sé más tu rutina que la mía, a la distancia estamos más cerca que de cualquier otra manera, nos adivinamos y nos repetimos como el peor de los espejos, casi puedo verte sentado ahí, de pie allá, durmiendo aquí, aquí, muy cerca, tocas mi nariz, acaricio tus ojos despacio y sin tocarte porque en realidad no estás y solo eres mi pensamiento .

4.24.2013

pedacitos

Y extrañarte tanto aunque apenas
Pensar, cada minuto en el qué

Olvido todo menos tus palabras, quise contarte los lunares de la cara para poder pensar más en ti pero hasta eso olvidé. No puedo recordar tu risa, ni tus ojos, ni tus manos.


Aire frío en mi cara esta mañana. Como todas las mañanas. 
Si me fuese por otro camino quizá te encontraría. ¿Y entonces qué?

3.24.2013

El vaivén interior sigue ahí, la retrospectiva es siempre diferente. Extraño la simpleza, lo irresponsable. También el mar.
Desde mi agujero perdido observo, dejo a todos pasar porque no quiero que nadie se quede, váyanse todos de aquí, que hay más espacio si está vacío. Es inevitable, no sé como funciona esto, en realidad. La apatía me vence y no hago más que sentir cómo cambia la luz y la temperatura, olvido todo y mi humor varía. Debería concentrarme, como los demás, pero no quiero despertar aún. Soñar es más cómodo que hacer, dejo a mis sentidos regocijarse mientras muero, tal vez si me quedo quieta y dejo de aumentar la entropía universal, algo cambiaría. Tal vez si.... ah, para qué.

11.24.2012

enfermedades crónicas

Nostalgia anticipada, acumulada. Nostalgia crónica. 

Pienso en todo lo que no hice, en lo que (no) quiero hacer. Nunca habría pensado que te extrañaría. Descubrí que las madrugadas de cielos límpidos son las más frías, intento recordar, pero mi memoria es un agujero extraño, lleno de vacío.


Leo surrealismo y me gustaría que todas esas cosas me las dijeras tú algún día. Recuerdo tus latidos bajo mi mano, tus manos suaves, no sé cuál era el mensaje, no sé leer esas cosas.

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Aquí adentro es como un mar que desborda por todos lados, incontenible. La marea sube, ahoga marineros y esconde los barcos en lo más recóndito del azul profundo mientras pienso, pienso y eso no me reconforta. Extraño la rutina que tanto odié, los pasillos y mi paso inseguro, la efusividad matutina, la somnolencia.


Todos los puntos de colores que quedaron en mi los miro con cariño, al agua me quema y se los lleva. 


Así está bien, es mejor, es mejor.